La unidad SSK que el conde Trossi recarrozó en Milán y que Ralph Lauren compró en 1986 por cinco coma dos millones de dólares
Mercedes-Benz fabricó treinta y tres SSK entre 1928 y 1932. El conde italiano Carlo Felice Trossi —piloto, presidente del Scuderia Ferrari en los treinta— compró uno en 1930 y en 1933 lo recarrozó por su cuenta en taller milanés dándole una silueta exoesquelética radical. Es la única unidad SSK recarrozada de esa manera. Pasó por seis propietarios, desapareció del mercado entre 1939 y 1980, reapareció en colección privada suiza y fue comprada por Ralph Lauren en 1986 por Christie's en cinco coma dos millones de dólares.

Salón Christie’s de King Street, Londres, noviembre de 1986. Subasta histórica de automóviles europeos pre-guerra. Lote 47. Un Mercedes-Benz SSK, chassis 36038, fabricado en Mannheim en marzo de 1930, vendido nuevo al conde italiano Carlo Felice Trossi por cien mil liras italianas, recarrozado en 1933 en taller milanés por el propio Trossi con diseño exoesquelético radical. Único superviviente con esa carrocería específica. Estimación del catálogo: entre tres y cuatro millones de dólares. La sala está llena. Tres pujadores activos a partir del millón y medio. Cuando la subasta supera los cuatro millones, la sala se queda con dos pujadores. Cuando supera los cinco, uno solo. El martillo cae en cinco coma dos millones de dólares. El comprador, identificado en la documentación interna de Christie’s pero no comunicado en el acta pública: Ralph Lauren. La operación bate récord absoluto de subasta para un automóvil pre-guerra.
El coche viaja por barco de Southampton a Newark. Llega a Bedford en febrero de 1987. Entra al establo. No sale en seis años, hasta el Pebble Beach Concours d’Elegance de 1993, donde gana Best of Show. La unidad permanece desde entonces en exposición climatizada permanente en Bedford. Sale ocasionalmente para eventos selectos: Villa d’Este 2010, Festival of Speed de Goodwood 2014, conmemoración del centenario Mercedes-Benz en 2016. El resto del tiempo está allí, sobre plataforma giratoria, iluminación de museo, vigilancia veinticuatro horas.
La unidad y la recarrozado
El SSK Trossi tiene una identidad doble que conviene precisar. El chasis es Mercedes-Benz SSK Type W06 modificado, fabricado en Mannheim, número 36038. Motor original sobrealimentado seis cilindros de siete coma cero seis litros. Caja de cambios Mercedes-Benz original cuatro velocidades. Suspensión y frenos originales. Todos los componentes mecánicos son los de salida de fábrica en marzo de 1930. La carrocería, en cambio, no es la de fábrica. El SSK salió de Mercedes-Benz en 1930 con carrocería estándar roadster biplaza. El conde Trossi corrió con esa carrocería entre 1930 y 1932. Tras la temporada 1932, decidió recarrozar.
El motivo del recarrozado lo dejó Trossi documentado en una carta a su carrocero milanés conservada en el archivo Trossi: la carrocería estándar de Mercedes era pesada para una unidad destinada a competición privada, su aerodinámica era ineficiente comparada con coches contemporáneos italianos, y su estética —dijo Trossi literalmente— “es de una correctez germánica que no me representa”. El conde encargó al taller milanés —cuyo nombre exacto no aparece en la carta y no ha quedado documentado en el resto del archivo Trossi— una carrocería nueva con tres requisitos: aletas delanteras separadas del cuerpo principal (lo que permitiría reducir resistencia al avance), capó alargado para acomodar refrigeración suplementaria del motor sobrealimentado, asiento de piloto retrasado al eje trasero (lo que mejoraría reparto de masas).
El carrocero entregó la unidad terminada en abril de 1933. La estética resultante era inconfundible: silueta exoesquelética con aletas delanteras flotantes sostenidas por brazos cromados desde el chasis, capó esculpido en forma de cigarro alargado de un metro ochenta de longitud, depósito de gasolina expuesto en la cola, asiento retrasado al eje trasero, costillas longitudinales remachadas a lo largo del flanco. La pintura: rojo Bordeaux oscuro con detalles en plata. La unidad pesaba aproximadamente ciento cincuenta kilogramos menos que el SSK estándar.
La línea de propietarios
La cadena documentada es la siguiente. Trossi, primer propietario y constructor del recarrozado, conserva el coche entre 1930 y 1948. Lo vende en 1948 a un coleccionista privado italiano, Giancarlo Pertuso, por seiscientas mil liras —operación documentada por contrato notarial conservado en el archivo Trossi—. Pertuso lo conserva siete años. Lo vende en 1955 al coleccionista suizo Bernhard Mueller por treinta y dos mil francos suizos. Mueller lo lleva a un taller en Zúrich, donde lo somete a una restauración cosmética conservadora —repintado, retapizado, mantenimiento mecánico— y lo guarda. Mueller mantiene la unidad durante treinta años, sin venderla, sin exhibirla en eventos públicos. Solo aparece en una concentración suiza en 1972 (Bremgarten) y en una jornada de fotografía privada en 1981.
Cuando Mueller muere en 1985, su viuda decide consignar la unidad a Christie’s. El catálogo se prepara durante seis meses. La subasta se anuncia en septiembre de 1986. La sesión se celebra el quince de noviembre. Ralph Lauren llega a Londres tres días antes y se aloja en el Claridge’s. La operación de compra la formaliza a través de la sociedad Polo Automotive Holdings, vehículo instrumental creado entonces para gestión de la colección. La unidad llega a Bedford el cuatro de febrero de 1987.
La aritmética
Los cinco coma dos millones de dólares pagados en 1986 representaban, en términos de poder adquisitivo equivalente actual, aproximadamente catorce coma seis millones de dólares de 2024. La tasación interna actual, según el informe Sotheby’s de 2022, es cuarenta y cinco millones de dólares. Apreciación nominal del seis coma dos por ciento compuesto anual sostenido durante treinta y ocho años. Apreciación real, descontada inflación, del tres coma ocho por ciento compuesto anual.
La cifra es superior a la del Atlantic Lauren en términos de revalorización. La razón estructural: el Trossi es pieza única —no hay otro SSK con esa carrocería en el mundo—, mientras que el Atlantic comparte mercado con otros dos Atlantic supervivientes. La unicidad absoluta protege el precio Trossi frente a operaciones comparables; el Atlantic, por mucha rareza que tenga, debe convivir con la existencia documentada de Mullin y del Atlantic francés.
El coche en Bedford
El SSK Trossi vive con las mismas condiciones de almacenamiento que el Atlantic: climatización constante, plataforma giratoria, iluminación máxima de doscientos lux, vigilancia veinticuatro horas. El mantenimiento mecánico anual lo realiza un equipo de Mercedes-Benz Classic enviado desde Stuttgart. Lauren lo conduce, según las mismas fuentes que para el Atlantic, dos veces al año durante quince minutos cada vez. El motor sobrealimentado del Trossi es probablemente el componente mecánico más caprichoso de la colección Lauren: requiere precalentamiento de aceite durante veinte minutos antes de cualquier puesta en marcha, requiere combustible con índice de octano corregido manualmente con aditivos especiales, requiere mantenimiento de las juntas de cabeza cada cincuenta horas de operación.
El coche es, probablemente, la pieza pre-guerra más valiosa del mundo en colección privada documentada. Ningún Atlantic compite porque ninguno se ha valorado públicamente en cifras comparables; ningún Bugatti Royale compite porque ninguno está en colección privada con tasación documentada; ningún Duesenberg SJ compite porque las cifras de mercado Duesenberg, aún elevadas, no han alcanzado los cuarenta millones por unidad. El Trossi, en una sala de subastas pública, probablemente alcanzaría una cifra ligeramente superior a la tasación interna —pero Lauren no piensa subastarlo. Su destino, según información filtrada al Wall Street Journal en 2023, es donación al Mercedes-Benz Museum de Stuttgart tras la muerte de Lauren, con condiciones de exposición permanente y mantenimiento sostenido por dotación dineraria adicional.
Cuando Trossi recarrozó su SSK estaba haciendo lo que harían cuarenta años después los hot rod americanos — reescribir el coche.— Henry Rasmussen, Mercedes-Benz Trossi monograph, 1989
El conde Carlo Felice Trossi compró su SSK nuevo en 1930 al concesionario Mercedes-Benz de Milán por cien mil liras italianas. Corrió con él en circuitos italianos durante dos temporadas. En 1932, tras un incidente menor en la Coppa Acerbo, decidió recarrozar la unidad para mejorar aerodinámica y reducir peso. Encargó al taller de un carrocero milanés cuyo nombre no quedó documentado — Trossi llevaba sus propios bocetos — un cuerpo radicalmente nuevo: aletas delanteras flotantes sostenidas por brazos de aleación, capó esculpido en forma de cigarro alargado de un metro ochenta, asiento de piloto retrasado a la altura del eje trasero. El coche resultante era inconfundible. Trossi corrió con él en Brescia 1933 y en algunos eventos privados hasta que en 1939, con la guerra inminente, lo escondió en una nave agrícola del Piamonte. Sobrevivió escondido durante toda la guerra. Reapareció en 1947 con la familia Trossi, que lo vendió en 1955 a un coleccionista suizo, Bernhard Mueller, por treinta y dos mil francos suizos. Mueller lo conservó hasta su muerte en 1985. Su viuda lo consignó a Christie's. Ralph Lauren lo compró en 1986 por cinco coma dos millones de dólares, batiendo entonces el récord absoluto de subasta de un coche pre-guerra.
Como SSK original (1930-1932) en manos de Trossi: octavo absoluto Coppa Acerbo 1931, cuarto en clase Mille Miglia 1931, sexto absoluto Grand Prix de Tripolitania 1932. Como SSK Trossi recarrozado (1933-1939): no compitió en carrera oficial. Sí en eventos privados de regularidad y exhibición. Pebble Beach Concours d'Elegance 1993 — Best of Show. Concorso d'Eleganza Villa d'Este 2010 — Best of Show.
Ficha técnica completa
El motor seis cilindros del SSK es probablemente el motor sobrealimentado más sofisticado del periodo entreguerras. Compresor Roots accionado por embrague electromagnético controlado desde el pedal del acelerador — el conductor decide cuándo activar el compresor pisando el pedal por debajo de un umbral mecánico. Con compresor activado, potencia 225 CV. Sin compresor, potencia 170 CV. Consumo con compresor activado a fondo durante cinco minutos: aproximadamente sesenta litros de gasolina por cien kilómetros. El depósito original del Trossi es de doscientos litros — autonomía calculada en activación máxima: trescientos kilómetros con paradas frecuentes de combustible.
Henry Rasmussen, "Mercedes-Benz Trossi" monograph (1989); Christie''s catálogo subasta noviembre 1986; Mercedes-Benz Classic archivo; Pebble Beach Concours d''Elegance historial; Concorso d''Eleganza Villa d''Este 2010 program.
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