Método
Cómo se escribe
una ficha de Cuarta.
Antes de redactar nada hay una regla que se queda colgada en la pared: si lo puede firmar Wikipedia, fuera. Lo que sigue es lo que ponemos en práctica para cumplirla.
Dos fuentes, mínimo
Cualquier dato sensible — fechas exactas, cifras de producción, atribuciones de diseño, precios de lanzamiento — se contrasta contra al menos dos fuentes independientes antes de salir. Si solo hay una, se dice que solo hay una.
La duda se cuenta como duda
Cuando una historia tiene partes confirmadas y partes circulantes, lo decimos en el mismo párrafo. "Cuentan que" no es lo mismo que "se sabe que", y Cuarta no usa una expresión por otra. Distinguir hecho probado de leyenda no es opcional: es lo que hace que el resto se pueda creer.
Errores: 24 horas, corrección visible
Si encuentras un error, escríbenos a hola@cuarta.es. Lo arreglamos en 24 horas y dejamos nota visible al pie de la ficha — qué decía antes, qué dice ahora, por qué cambiamos. Las correcciones no se esconden: forman parte del expediente.
Una ficha de Cuarta, por dentro
Cada ficha cruza seis capas. En este orden, y con esa proporción:
- Datos técnicos — motor, cilindrada, potencia, peso, dimensiones, unidades fabricadas. Todo verificado contra ficha técnica original o catálogo coetáneo.
- Contexto histórico — qué pasaba alrededor cuando este coche existió. Política, economía, sociedad. La calle por la que rodaba.
- Anécdota documentada — un suceso concreto con fecha, lugar y protagonistas. No genérica, no decorativa.
- Cifra clave — el número que cuenta la historia mejor que mil palabras. Bien elegido, descoloca.
- Presencia cultural — apariciones documentadas en cine, literatura, prensa, política o publicidad. Sin inventar referencias.
- Cierre con eco — la última frase tiene que dejar algo. Ni resumen, ni moraleja: eco.