Marca · Francia
Bugatti
Molsheim, septiembre de 1939. Jean Bugatti, hijo mayor de Ettore y heredero designado de la casa, prueba a 220 km/h un Type 57C Tank carrera por la carretera nacional D-83 entre Duppigheim y Entzheim después de cerrar el tráfico con un guardia rural. Esquiva a un ciclista borracho que ha cruzado la cinta de aviso y se mata contra un árbol a los treinta años. Cinco días después, la Wehrmacht entra en Polonia. La fábrica de Molsheim, alemana hasta 1918 y otra vez ocupada en 1940, nunca recuperó la dirección artística de aquel chico. Ettore murió en 1947 en París sin haber vuelto a producir un solo coche nuevo.
La historia había empezado en 1909, cuando un milanés de treinta años, Ettore Bugatti, alquiló una tintorería abandonada en el lado alsaciano de la frontera. Sus Type 13 ganaron Le Mans, Brescia y el Targa Florio. Los Type 35 de los años veinte sumaron, según el registro del Bugatti Trust de Cheltenham, más de 2.000 victorias entre 1924 y 1930. Y en 1927 lanzó el Type 41 Royale: 6,4 metros de largo, motor de 12,7 litros y 300 caballos pensado para reyes. Se fabricaron seis chasis; se vendieron tres. Uno fue para el doctor Joseph Fuchs, ginecólogo alemán, que lo abandonó arruinado en un garaje de Nueva York donde Charles Chayne, ingeniero jefe de Buick, lo encontró en 1943 cubierto de polvo y lo compró por 750 dólares (unos 13.500 dólares actuales). Ese mismo chasis, Royale Berline de Voyage, está hoy expuesto en el Henry Ford Museum y se valora por encima de 25 millones.
Bugatti cerró como marca independiente en 1956. Resucitó breve y trágicamente en Campogalliano con Romano Artioli y el EB110 (1991-1995), un V12 cuádruple turbo de fibra de carbono pilotado por Michael Schumacher en su versión personal y enterrado por la quiebra. Volkswagen compró el nombre en 1998, reconstruyó la planta original de Molsheim y lanzó el Veyron 16.4 en 2005: cuatro turbos, ocho litros, 1.001 caballos y 1,2 millones de euros la unidad. El Chiron continuó la saga; el Tourbillon, anunciado en 2024, recupera por primera vez en veinte años un V16 atmosférico. Desde 2021 Bugatti está fusionada con la croata Rimac en una joint venture controlada por Mate Rimac.
Hay un detalle que Ettore repetía a los visitantes en la oficina: un Bugatti no se conduce, se obedece. Quien haya pisado a fondo un Veyron en la línea recta de Ehra-Lessien lo sabe.
Fondation Bugatti (Molsheim); Hugh Conway 'Bugatti Register'; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.