Marca · Francia
Simca
Nanterre, noviembre de 1934. Henri Pigozzi, piamontés instalado en París desde 1924, hijo de un ferretero de Turín y representante comercial de Fiat en Francia desde los veinticinco años, firma con Giovanni Agnelli un contrato de licencia para fabricar Fiat en suelo francés bajo razón social distinta. La operación esquivaba el arancel del 70% que el gobierno de Pierre-Étienne Flandin acababa de aprobar contra los coches importados, y Pigozzi tenía la planta lista: la antigua fábrica Donnet de Nanterre, comprada por liquidación judicial. La marca nueva se llamó SIMCA, Société Industrielle de Mécanique et Carrosserie Automobile. El primer coche, Simca 5, era un Fiat Topolino con volante a la izquierda y faros adaptados.
Pigozzi convirtió Simca en uno de los grandes fabricantes franceses en menos de quince años. En 1951 lanzó el Simca Aronde, primer modelo desarrollado al cien por cien en Francia, y vendió un millón de unidades antes de 1960. El Simca 1000, presentado en el Salón de Ginebra de 1961, fue el éxito definitivo: 1.642.091 unidades fabricadas entre 1961 y 1978 (700.000 en Francia, 798.000 en España a través de Barreiros-Chrysler), con un precio de salida en España de 89.500 pesetas en 1963, alrededor de 16.500 euros actuales corregidos por inflación. Fue el coche con el que muchas familias españolas pasaron del Seat 600 al sedán de cuatro puertas.
Chrysler entró en el capital en 1958, llegó al 63% en 1963 y a la mayoría absoluta tras la muerte de Pigozzi en 1964, oficialmente por una embolia mientras esquiaba en Cortina d’Ampezzo a los sesenta y tres años. La integración fue caótica. La fusión con Rootes (Hillman, Sunbeam, Humber) creó Chrysler Europa en 1970, una multinacional sin alma comercial con plantas en Poissy, Coventry, Linwood, Madrid-Villaverde y Asnières. El golpe llegó con la crisis del petróleo de 1973 y las pérdidas de Detroit. En agosto de 1978, Chrysler vendió Chrysler Europa a Peugeot por un dólar simbólico y unas acciones de PSA. Peugeot decidió rebautizar todo bajo la marca Talbot. El nombre Simca, que había vendido coches en Francia durante 44 años, desapareció del mercado el 31 de diciembre de aquel año.
Quedan testigos. En Avilés, en Algete, en Puente de Vallecas, todavía circulan algunos Simca 1000 Rallye 2 de 82 caballos pintados de azul Sebring. Cada agosto se reúnen en La Cabrera, Madrid, alrededor de ciento setenta unidades en estado original. Henri Pigozzi nunca estuvo allí, pero esos coches le habrían parecido lo más cercano a un homenaje que un industrial inmigrante puede esperar.
Amicale Simca; L'Automobile archivo; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.