Cuarta

Marca · Francia

Amilcar

1921–1940 · Desaparecida · Europa Occidental

Saint-Denis, mayo de 1926. Isadora Duncan, la bailarina norteamericana exiliada en la Costa Azul, sale a probar un Amilcar CGSs nuevo en Niza con su nuevo amigo, el mecánico Benoît Falchetto. El largo chal de seda pintado por Mary Desti se engancha en el eje trasero descubierto del cyclecar y le rompe el cuello en el acto. Aquel coche, ligero y abierto como una bicicleta cubierta, era el deportivo de moda en la Francia de los años veinte y costaba 13.500 francos: alrededor de 11.500 euros de hoy, una fortuna razonable para una secretaria de París pero ridícula para la clientela mundana que lo conducía.

Amilcar había nacido en 1921 en un pequeño taller de Saint-Denis fundado por Joseph Lamy y Émile Akar. El nombre era un anagrama torpe de los dos apellidos, y el truco comercial llegó cuando Edmond Moyet, ingeniero ex Le Zèbre, les diseñó el CC: un cyclecar de 903 centímetros cúbicos exento del impuesto de matriculación gracias al peso. Aquella exención fiscal francesa, que perdonaba todo coche por debajo de 350 kilos y dos plazas, convirtió a Amilcar y Salmson en los dos amos del segmento. En 1924 la marca producía 35 unidades al día y exportaba a Inglaterra, Italia, Alemania, Austria y Argentina.

La crisis del 29 fue letal: el cyclecar dependía de un cliente urbano de clase media-alta que el crack laminó en tres meses. Lamy y Akar intentaron un giro hacia el coche grande con el Amilcar Pégase de seis cilindros y luego el Compound, un cuatro plazas con carrocería autoportante de duraluminio diseñado por Jean-Albert Grégoire, francamente moderno para 1937 y comercialmente un fracaso. Hotchkiss compró la marca en 1937 y la enterró en 1940 cuando la Wehrmacht entró en Saint-Denis. De los aproximadamente 65.000 Amilcar fabricados en veinte años quedan, según el Club Amilcar France censado en 2019, unas 480 unidades en circulación o restauración en el mundo.

Colette escribió un Amilcar en La Vagabonde antes de que existiera. Cuando por fin lo tuvo, en 1928, lo aparcaba en la entrada del Palais-Royal y lo llamaba mon petit monstre. El monstruo duró poco; el adjetivo, casi un siglo.

Modelos en el catálogo
Fuentes

Amilcar Register; archivo Automobile Club de France; Wikipedia consultada 2026-06

Última revisión editorial: 2026-06-02.