El deportivo británico más vendido de la historia
Más de medio millón de unidades en dieciocho años. La cifra del MG B no la ha tocado ningún roadster británico antes ni después. Sydney Enever rediseñó la fábrica de Abingdon para producirlo en línea en lugar de en celdas. La planta hizo MG ininterrumpidamente durante 51 años. Y luego cerró.

En octubre de 1962, MG presentó en el Salón de Earls Court el sustituto del MG A. Se llamaba B y traía dos novedades estructurales. La primera: carrocería autoportante, sin chasis separado, fabricada por Pressed Steel Fisher en Cowley y transportada por carretera hasta Abingdon. La segunda: cristales subibajables en lugar de las cortinillas laterales que hasta entonces eran tradicionales en el deportivo británico. El B parecía, por primera vez en la historia de MG, un coche moderno. Don Hayter había firmado las líneas exteriores. Sydney Enever, el ingeniero jefe que dirigía Abingdon desde 1956, había firmado el chasis y la suspensión. El motor era el bloque B de BMC, un 1.798 cc OHV de cuatro cilindros que daba 95 caballos. La caja era manual de cuatro marchas con overdrive opcional en las dos superiores.
El precio inicial fue de 949 libras con impuestos. Eso lo situaba justo por debajo del Triumph TR4 (1.020 libras) y por encima del Spitfire (730). El cliente típico era un profesional joven con un trabajo estable en banca, abogacía o ingeniería. En las pruebas de Autocar de 1962, el B aceleró de 0 a 100 en 12,2 segundos y alcanzó los 170 por hora. No eran cifras de superdeportivo, pero el comportamiento dinámico —dirección directa, suspensión equilibrada, peso bajo (920 kilos)— le ganaron a la prensa especializada desde el primer mes. La revista Motor lo eligió coche del año en 1962.
Lo que casi nadie cuenta es que MG B compitió en alto nivel. En 1963, una unidad preparada por la fábrica, registrada con matrícula 7 DBL y conducida por Paddy Hopkirk y Alan Hutcheson, terminó duodécima absoluta en las 24 Horas de Le Mans. Al año siguiente, otra unidad ganó la categoría GT 2.0 con el propio Hopkirk y Andrew Hedges. En 1965, en el Marathon de la Route disputado en Nürburgring sobre 84 horas, un B Roadster ganó absoluto. Y en Sebring, en Florida, los B se llevaron la categoría 2.0 en 1966 y 1967. Para un coche de gran serie con motor de furgoneta, esa carrera fue extraordinaria.
En 1965 se añadió el B GT, versión coupé con techo fijo cuya carrocería había sido firmada por Pininfarina. Es el único caso documentado de un coche británico de gran serie con intervención oficial del carrocero italiano. El acuerdo se cerró en 1963 entre Sydney Enever y Sergio Pininfarina, durante un viaje del primero a Turín. El GT se fabricó hasta 1980 y aportó 125.282 unidades a la producción total. El club británico estima que hoy quedan unos 16.000 B Roadster y 11.000 B GT en estado matriculable en el Reino Unido.
El 22 de octubre de 1980, los operarios firmaron sobre el capó del último coche con rotuladores. La fábrica de Abingdon, fundada en 1929 por Cecil Kimber, se cerró por orden de Michael Edwardes, presidente de British Leyland en aquellos años. Edwardes había decidido que el grupo necesitaba racionalizar plantas y que MG no era prioridad. Las herramientas se dispersaron. El nombre MG sobrevivió como apellido en versiones deportivas de Austin Metro durante los ochenta. La marca volvió, propiedad de SAIC, en 2007. La fábrica original sigue en Abingdon, reconvertida en parque comercial. Una placa al lado del aparcamiento recuerda los 51 años.
Si solo se pudiera salvar un deportivo británico, sería el B.— Quentin Willson, Top Gear Magazine, 1998
El 24 de octubre de 1980, los trabajadores de la fábrica de Abingdon-on-Thames se enteraron por la BBC de que British Leyland iba a cerrar la planta en seis meses. Habían pasado el día montando MG B número 523.835. El último coche, el 523.836, salió de la línea el 22 de octubre, dos días antes. Era un Roadster Limited Edition pintado en color Bronze, con tapicería negra y placa numerada. Los operarios, en lugar de celebrar, dejaron las herramientas sobre el banco y firmaron sobre el capó del coche con rotulador. Esa unidad fue comprada por la propia BMW Heritage en 1995 y se expone en el museo de Gaydon, con las firmas intactas.
Lo que costaba salir de fábrica en 1962 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
24 Horas de Le Mans 1963: doce puesto absoluto con MG B preparado por la fábrica. 1964: ganador categoría GT 2.0 con Paddy Hopkirk y Andrew Hedges. Marathon de la Route 1965: ganador absoluto sobre 84 horas en Nürburgring. Sebring 12 Horas: clase 2.0 ganador en 1966 y 1967.
Ficha técnica completa
En 1965 MG lanzó el B GT, versión coupé con techo fijo diseñada por Pininfarina. Es el único coche británico de gran serie en cuya carrocería intervino oficialmente el carrocero italiano. Pininfarina cobró 12.500 libras por el proyecto y a cambio dejó su firma en una placa interior del maletero. La placa figura en todas las unidades GT fabricadas entre 1965 y 1980.
British Motor Industry Heritage Trust Gaydon; Robert Knudson, MGB 2010; Autocar 1962-1980
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