El Mini que España compró cuando los británicos lo estaban abandonando
Mientras British Leyland desmontaba la fábrica de Cowley y Authi cerraba la suya en Pamplona, los talleres navarros fabricaron unos miles del Mini más rápido que el invento de Issigonis llegó a producir. Lo curioso es que aquel coche, hoy uno de los Authi más buscados, se vendió en su día con descuento.

En 1965, en una sala de juntas del Banco de Vizcaya en Bilbao, los ejecutivos firmaron un acuerdo extraño: comprarían una participación mayoritaria en una compañía que iba a fabricar Morris, MG y Mini en una fábrica todavía no construida del pueblo de Landaben, a las afueras de Pamplona. La compañía se llamaría Authi. El acuerdo prometía que los coches británicos rodarían por las carreteras navarras antes de 1968. Y así fue: el primer Mini Authi salió de la cadena en agosto de 1968. El 1275 GT, la versión más deportiva fabricada en España, comenzó a producirse en 1969.
El Mini 1275 GT era un experimento singular dentro del catálogo de British Motor Corporation. Roy Haynes lo rediseñó en 1969 con frontal cuadrado, faros más grandes y una franja de capó negra. Era, en esencia, el Cooper S de los pobres: motor de 1.275 cc pero con un solo carburador SU (no dos), 65 caballos (no 76), y una velocidad punta de 145 km/h. La idea era ofrecer la imagen deportiva del Cooper S al precio del Mini normal. En Pamplona, Authi lo fabricó casi idéntico al inglés, con pequeños ajustes: paragolpes ligeramente reforzados para las carreteras secundarias españolas, y una caja de cambios con relaciones ligeramente más cortas para favorecer la subida de puertos.
La trayectoria comercial del 1275 GT en España fue irregular pero apasionada. La Copa Authi —campeonato monomarca organizado por la propia compañía— se corrió entre 1970 y 1974 en circuitos como Jarama, Calafat y Montjuïc. Pilotos como Federico van Eyck, Jesús Pareja y Tomás Forcat se hicieron nombre con un 1275 GT. Antonio Zanini, futuro campeón mundial de turismos, usó el coche como vehículo de promoción durante 1972 y 1973. La revista Motor Sport publicó en 1971 una comparativa entre el Mini Cooper S inglés y el Authi 1275 GT español: la conclusión fue que el coche español era un dos por ciento más lento y un seis por ciento más barato. Ambos cocheros se vendían como churros.
Pero el contexto industrial era ya el de un derrumbe lento. British Leyland, propietaria de la marca Mini, estaba en crisis permanente. Las piezas llegaban tarde a Pamplona, los precios subían sin previo aviso, y Authi acumulaba problemas de tesorería. En octubre de 1975, semanas antes del cierre definitivo, el director comercial Joaquín Maireles ofreció Mini 1275 GT con descuentos del 18 por ciento a los empleados de la planta de Landaben. Más de 200 trabajadores compraron uno. La anécdota está en el archivo del Diario de Navarra: cuando SEAT entró en la planta en febrero de 1976, encontró el aparcamiento exterior lleno de 1275 GT con matrícula navarra, pertenecientes a los mismos operarios que iban a empezar a ensamblar SEAT 127 y, más adelante, Pandas.
Authi cerró oficialmente en diciembre de 1975. Se fabricaron alrededor de 8.500 unidades del 1275 GT en España entre 1969 y 1975, una cifra que parece pequeña pero que sitúa al modelo entre los Authi más raros. Hoy, un 1275 GT español restaurado se cotiza en subastas británicas por cantidades que sorprenden incluso a los coleccionistas ingleses: las unidades navarras se valoran más que las inglesas equivalentes, porque son más raras. Quien tiene uno conoce la historia: este coche se fabricó cuando los británicos ya no querían a su propio Mini, y unos hombres en Pamplona insistieron en seguir haciéndolo durante seis años más. Cuando arrancan uno, todavía suena a 1972, a Navarra, a una fábrica que ya no existe.
El Mini es el coche más honesto que hemos hecho nunca. No le sobra ni un milímetro.— Alec Issigonis, entrevista en Motor Sport, mayo 1969
En octubre de 1975, semanas antes del cierre definitivo de Authi, el director comercial Joaquín Maireles ofreció Mini 1275 GT con descuentos del 18 por ciento a los empleados de la planta de Landaben. La condición era pagarlos al contado. Más de 200 trabajadores aceptaron. Cuando SEAT compró la fábrica en 1976, encontró el aparcamiento exterior lleno de 1275 GT particulares pertenecientes a los mismos operarios que iban a ensamblar Pandas y 127.
Lo que costaba salir de fábrica en 1969 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
El Mini 1275 GT compitió en el Campeonato de España de Turismos en 1970-1974, con presencia destacada de Antonio Zanini, que lo usó como coche de promoción. Sin victorias absolutas. Sí ganó la Copa Authi (campeonato monomarca) durante tres temporadas, con pilotos como Federico van Eyck.
Ficha técnica completa
El Authi Mini 1275 GT es probablemente el clásico español más buscado en Reino Unido. En subastas británicas modernas, una unidad española restaurada se ha vendido por más que una unidad Cooper S inglesa equivalente, porque la producción Authi fue significativamente menor.
Wikipedia ES; Club Mini España; archivo Diario de Navarra 1969-1975; archivo Authi en Filmoteca Navarra
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