La berlina italiana con motor Chevrolet que Renzo Rivolta encargó a Giugiaro y vendió a 192 millonarios
Iso fabricaba neveras y motocicletas en Bresso, cerca de Milán. En 1962 Renzo Rivolta decidió hacer un coche de prestigio con la fórmula del motor americano grande y la carrocería italiana exquisita. Vino primero el GT, después el Grifo, y en 1967 la berlina Fidia, vestida por Giugiaro en Ghia. 192 unidades en ocho años. El cliente típico: empresario italiano o griego que quería un Mercedes 600 pero con motor americano de fácil mantenimiento y precio inferior.

El Iso Fidia es la berlina más extraña del catálogo italiano de los años sesenta. La extrañeza no viene de la mecánica —V8 Chevrolet, decisión normal en la Italia de los pequeños fabricantes de prestigio: Bizzarrini, De Tomaso, Intermeccanica usaban la misma fórmula— sino del concepto: una berlina italiana de cinco plazas, distancia entre ejes 2,89 m, mecánica americana, carrocería Ghia, vestida por Giugiaro con líneas sobrias casi alemanas. Fabricada en 192 unidades durante ocho años. Un coche que combinaba elegancia milanesa, repuestos americanos baratos, y trazabilidad italiana refinada.
Renzo Rivolta era empresario lombardo, dueño de Isothermos —empresa de neveras y electrodomésticos fundada en 1939 en Bresso, suburbio industrial de Milán—. En los años cincuenta había añadido motocicletas y, después, los Isetta de microcoches con dos plazas y motor de moto, vendidos bajo licencia a BMW que los relanzaría con éxito en Alemania. Esa licencia generó capital. En 1962 Rivolta decidió subir un escalón: hacer coches de prestigio, no microcoches. La idea era específica: combinar lo mejor de tres tradiciones industriales. Chasis italiano sofisticado, motor V8 americano de fiabilidad probada y servicio universal, transmisión alemana de precisión, carrocería italiana de carrocero artesano.
El ingeniero contratado para el chasis fue Giotto Bizzarrini, exFerrari y exLamborghini, que llevaba año y medio como consultor externo. Bizzarrini diseñó el chasis del primer Iso Rivolta GT con eje De Dion atrás, suspensión independiente delante con doble brazo, frenos de disco en las cuatro ruedas, motor V8 Chevrolet 327 (5,4 litros, 300 CV) comprado a General Motors por pieza, transmisión ZF S5-20 manual o GM Turbo Hydramatic 400 automática. El primer Rivolta GT salió en 1962, vestido por Bertone. En 1965 vino el Grifo, vestido por Bertone también con Giugiaro como jefe de estilo. En 1967 llegó la berlina Fidia, vestida ya por Ghia con Giugiaro recién pasado allí como jefe de estilo.
La carrocería del Fidia es la antítesis estética del Grifo: lineal, sobria, casi seca. Cuatro puertas iguales, parrilla horizontal estrecha, faros redondos dobles en cabeza, sin cromados ostentosos. Giugiaro la diseñó pensando en el cliente ejecutivo italiano que no quería llamar la atención pero sí queriendo confort americano de cinco plazas. La línea recuerda al Lancia Flaminia Berlina Pininfarina de 1957 más que al Maserati Quattroporte de 1963. La distancia entre ejes de 2,89 m daba habitabilidad de Mercedes 600 limusina; el peso —1.730 kg— era considerable pero el V8 Chevrolet lo movía con soltura.
Renzo Rivolta no llegó a ver el lanzamiento. Murió el 20 de agosto de 1967, dos meses antes del estreno comercial, en su casa de Cernobbio a los 59 años. Su hijo Piero, de 32 años, tomó el control de la empresa. Presentó el Fidia en el Salón de Turín de noviembre de 1967 con un cartel que rezaba “Realizado con la idea de mi padre”.
El precio en Italia: 6,8 millones de liras, equivalente a un Maserati Quattroporte (7,4 millones) y considerablemente menor que un Rolls-Royce Silver Shadow (12,5 millones convertidos). En EEUU: 14.500 dólares en 1968 vía importador NART (Luigi Chinetti). El mercado estadounidense absorbió un 30% de la producción, Italia el 25%, Alemania y Suiza el 20%, Grecia un sorprendente 10% por el factor Onassis, el resto entre Francia, Reino Unido y Líbano.
Los clientes incluyeron a Aristóteles Onassis (compró tres unidades, una para Atenas, una para Mónaco, una para Jacqueline en Skorpios), John Lennon (encargó uno negro con interior negro en 1968, lo recogió en julio de 1969 y lo conservó hasta 1971 cuando se lo regaló a Yoko Ono que lo vendió en 1973), Sammy Davis Jr. (uno burdeos, conservó hasta su muerte en 1990), y el dictador griego Georgios Papadopoulos (oficial entre 1969 y 1974, blindado por Iso). Es curiosa la coincidencia geográfica griega: tres Onassis más el oficial Papadopoulos, casi un 3% de la producción total entregada a Grecia.
La crisis del petróleo de octubre de 1973 mató el modelo. Un V8 que consumía 22 litros a los 100 km no se vendía cuando la gasolina cuadruplicó precio. Iso intentó relanzar el Fidia con motor más pequeño Ford 351 en 1974, pero la inversión necesaria para reconfigurar la planta no se justificaba con las ventas previstas. Piero Rivolta declaró la quiebra de Iso en mayo de 1975. La última unidad de Fidia salió en febrero de aquel año con un total acumulado de 192.
Hoy sobreviven unas 110 unidades documentadas del Fidia. El Club Iso Internazionale, fundado en Milán en 1986 por Piero Rivolta, lleva el registro. Una restaurada se vende entre 60.000 y 130.000 euros. Las unidades con propietarios famosos documentados —Lennon, Onassis, Davis— alcanzan precios mayores. El Lennon Fidia, vendido en RM Sotheby’s Mónaco 2014 por 167.000 euros, era el ejemplo. La unidad de Papadopoulos, blindada y con cofín griego, está en el Museo de la Acrópolis en Atenas tras ser confiscada por el gobierno democrático en 1974. Es la única unidad blindada del Fidia.
Mi padre quería un coche que repararan los mecánicos de la esquina y que pagasen los industriales de la ciudad.— Piero Rivolta, presentación Salón de Turín 1967
Renzo Rivolta tuvo la idea del Fidia durante un viaje a Estados Unidos en 1965. Visitó a Carroll Shelby en Los Ángeles y se quedó impresionado por la facilidad de mantenimiento del V8 Chevrolet 327 que Shelby usaba en el Cobra. De vuelta a Milán, dijo a su equipo: "Quiero una berlina italiana que pueda repararse en cualquier taller del mundo". Encargó la mecánica a Giotto Bizzarrini, ya consultor externo, y la carrocería a Giorgetto Giugiaro, entonces joven jefe de estilo en Ghia. El primer prototipo se entregó en febrero de 1967. Renzo Rivolta murió en agosto de aquel año, dos meses antes del lanzamiento oficial. Su hijo Piero Rivolta tomó el control de la empresa y presentó el Fidia en el Salón de Turín de noviembre de 1967 con un cartel que rezaba "Realizado con la idea de mi padre".
Lo que costaba salir de fábrica en 1967 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
Ningún palmarés deportivo. Coche de Aristóteles Onassis, John Lennon (encargado en 1968 con interior negro), Sammy Davis Jr., el dictador griego Georgios Papadopoulos (1969-1974). Concours d'Elegance Villa d'Este 2009 clase berlinas italianas.
Ficha técnica completa
El Iso Fidia fue uno de los primeros coches italianos en ofrecer cinco plazas reales de adulto con espacio comparable al de un Mercedes 600 limusina. La distancia entre ejes era de 2,89 m. El maletero llevaba 410 litros. Estos números eran posibles porque el motor V8 Chevrolet era compacto en altura —cabeza plana baja— y permitía un capó muy bajo.
Archivio Iso Rivolta (parcial, custodiado por Piero Rivolta); Winston Goodfellow, "Iso Rivolta - The Men, The Machines" (2009); Quattroruote 1967-1975; RM Sotheby's catálogos 2015-2022
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