Marca · España
Authi
A finales de 1965, en la sala de juntas del Banco de Vizcaya en Bilbao, un grupo de empresarios navarros y vizcaínos firmó la constitución de Automóviles de Turismo Hispano-Ingleses SA. El nombre, con su guion británico y su mayúscula imperial, anunciaba la operación: traer a España la mecánica de la British Motor Corporation, dueña entonces de marcas como Austin, Morris y MG. La sede industrial se levantó en el polígono de Landaben, en Pamplona, sobre un terreno cedido por la Diputación Foral en condiciones que el Boletín Oficial de Navarra describió con generosidad muy poco habitual: cien hectáreas a una peseta el metro cuadrado durante diez años.
La primera unidad salió en septiembre de 1966: un Morris 1100 montado por operarios que habían trabajado pocos meses antes en cooperativas agrarias del valle de Aoiz. Le siguieron el Mini Authi en 1968 —licencia directa del Mini Cooper de Issigonis, fabricado bajo supervisión de Alec Issigonis personalmente durante una visita a Pamplona en abril de aquel año—, el Austin Victoria y el MG 1300. En su pico, hacia 1971, Authi empleaba a 4.500 personas y producía 35.000 vehículos al año. La factoría era moderna, los obreros estaban relativamente bien pagados —un montador cobraba 12.000 pesetas al mes cuando el salario mínimo nacional era de 6.300— y la dirección creía sinceramente que iba a competir con SEAT en el segmento medio.
El golpe vino de Birmingham. British Leyland, heredera de BMC, atravesaba durante 1973 y 1974 una de las peores crisis industriales de la historia británica: huelgas constantes, retrasos en el suministro de piezas, demora hasta de seis meses en órdenes que se pagaban por adelantado. Pamplona dependía en un 60% de componentes que cruzaban el canal y el Bidasoa sin garantía. La crisis del petróleo de 1973 hundió las ventas; en 1975 Authi entró en suspensión de pagos. El Instituto Nacional de Industria, harto del proyecto, vendió la planta a SEAT por una peseta simbólica en marzo de 1976. Los 4.200 trabajadores que quedaban se mantuvieron en plantilla bajo nueva razón social.
Lo que pasó después en Landaben es lo verdaderamente extraordinario. SEAT reorientó la fábrica al SEAT 124 y, después de 1982, al Polo de Volkswagen. En 1992, la planta navarra ya era propiedad directa de VW España. Hoy Volkswagen Navarra ocupa el mismo terreno donde se montaba el Mini Authi y fabrica el T-Cross y el Tarraco: más de 240.000 vehículos al año, 4.500 empleados, una de las cuatro fábricas más productivas del grupo en Europa. La rotonda que hay al norte del polígono se llama todavía rotonda Authi y nadie del turno de noche sabe ya por qué.
Los Mini Authi sobrevivientes son piezas codiciadas: un Cooper S de Pamplona, restaurado, supera hoy los 30.000 euros, cuando en 1968 costaba 138.000 pesetas. Los obreros que conocieron las dos etapas —Authi y Volkswagen— se han jubilado casi todos. Cuando alguno vuelve a la fábrica, ya como invitado, mira las naves nuevas y todavía recuerda dónde estaba la cadena del Morris 1100.
Archivo SEAT-INI; revista Velocidad (1966-1976); Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.