Marca · España
FASA-Renault
El 30 de diciembre de 1951, en una escribanía de Valladolid, Manuel Jiménez-Alfaro y Alaminos, ingeniero industrial vinculado al Banco Ibérico, constituyó junto a un grupo de empresarios castellanos la Fabricación de Automóviles SA. El capital inicial fueron veinticinco millones de pesetas y la concesión más codiciada del momento: la licencia para ensamblar en España el Renault 4CV, el cochecito de Billancourt que en Francia estaba motorizando la posguerra. La planta se levantó en un descampado del paseo de San Vicente, en la salida hacia Palencia, lejos de las dos cuencas industriales históricas. Valladolid no tenía nada parecido a una tradición del automóvil. La ventaja era política: estaba en zona azul, lejos de la conflictiva Barcelona, y la mano de obra agraria sobrante hacía las cuentas más cómodas que en cualquier otro sitio.
La primera unidad montada salió el 12 de agosto de 1953: un Renault 4CV granate matriculado VA-3700, con un 70% de componentes importados de Francia. En 1957 FASA absorbió a su rival Pegaso-Cazador y empezó a montar el Dauphine; en 1959 abrió la planta de motores. El acuerdo se reescribió en 1965: Renault entraba como accionista mayoritario y la empresa pasaba a llamarse FASA-Renault. Ese mismo año salió de Valladolid el primer R8, el coche con el que un maestro de pueblo podía permitirse llegar a la cabecera de comarca sin pedir prestada la furgoneta del cura.
Donde SEAT motorizaba las capitales, FASA motorizaba la meseta. El R4 fue durante veinte años el utilitario del médico rural, del veterinario, del inspector de Hacienda; el R6 hizo lo mismo con la pequeña burguesía provincial; el R12 marcó el salto a la clase media-alta que ya no se conformaba con un 1430. En 1972, FASA producía 159.000 vehículos al año y empleaba a 12.000 personas en Valladolid y Palencia. El R5, presentado en 1972 y fabricado en España desde 1973, vendió en su carrera más de medio millón de unidades en el mercado nacional; en algunos pueblos de Soria todavía hay tres por calle.
La reconversión industrial de los ochenta golpeó duro. Renault SA tomó el control accionarial casi total en 1986 y el nombre comercial FASA-Renault se mantuvo más por respeto que por necesidad hasta 2000, cuando pasó a denominarse Renault España. Hoy las plantas de Valladolid (motores y Captur), Palencia (Austral, Espace) y Sevilla (cajas de cambio) emplean a más de 11.000 personas y exportan dos tercios de su producción a Europa Central. Solo Renault Palencia fabricó 250.000 vehículos en 2023, cifra que ningún polígono industrial castellano había imaginado jamás.
Manuel Jiménez-Alfaro murió en 1996 y está enterrado en el cementerio del Carmen de Valladolid, a poca distancia de la nave donde se montó aquel 4CV granate. La casa donde vivía está hoy convertida en oficinas. Cada lunes a las seis de la mañana, cuando arranca el turno de Renault Valladolid, los faros de los Captur recién ensamblados iluminan el mismo descampado del paseo de San Vicente que en 1951 no existía siquiera en los planos del Ayuntamiento.
Archivo FASA-Renault (Valladolid); revista Velocidad (archivo); Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.