El roadster del estudiante que llegó a presidente
Costaba 730 libras en 1962, menos que un MG Midget y la mitad que un Austin-Healey 3000. El Spitfire era el coche descapotable para hijos de clase media inglesa. Quince años después, dos jóvenes que habían empezado conduciendo Spitfires de segunda mano —Bill Clinton y John Major— firmaban acuerdos en Downing Street.

Giovanni Michelotti tenía un estudio de diseño en Turín cuando Triumph le encargó, en marzo de 1960, un roadster que pudiera competir con el MG Midget en el mercado británico. Michelotti llevaba dos años trabajando con la marca de Coventry: había firmado las líneas del Herald, del 2000 y del TR4. La petición de Donald Stokes, director comercial de Standard-Triumph, era específica: el coche tenía que costar menos de 750 libras, debía caber sobre el chasis del Herald sin modificaciones y necesitaba estar listo en menos de dos años. Michelotti entregó los bocetos el lunes siguiente. El proyecto interno se llamó Bomb. El nombre comercial llegaría con el coche.
El Spitfire entró en producción en octubre de 1962. La carrocería era un dos plazas largo y bajo, con capó voluminoso que se abría hacia delante en una sola pieza —solución que Michelotti había heredado de los Jaguar de los años cincuenta— y un parabrisas curvado más limpio que el del Midget. Mecánicamente era un Herald deportivizado. El motor 1.147 cc de cuatro cilindros, OHV, daba 63 caballos en la versión inicial. La transmisión era manual de cuatro marchas, con overdrive opcional en las dos superiores a partir del Mk III de 1967. La suspensión trasera, de eje oscilante swing-axle, fue famosa por su comportamiento brusco en curvas exigentes. La versión Mk IV de 1970 introdujo un eje deformable que mejoró la estabilidad y convirtió al Spitfire en un coche legítimamente equilibrado.
Lo que casi nadie cuenta es que el Spitfire compitió a alto nivel. En las 24 Horas de Le Mans de 1965, el equipo oficial de Triumph alineó tres unidades preparadas en Coventry. Una terminó tercera en la categoría GT 1.300 con Mike Rothschild y Bob Tullius. Otra terminó quinta. La tercera abandonó. El programa de competición, supervisado por Ken Richardson, sirvió para depurar el motor y preparar la evolución 1500 de 1974, que daría 71 caballos y subiría la velocidad punta a 161 por hora. El Spitfire 1500 estadounidense, con descontaminación obligatoria, perdía 14 caballos por la normativa federal. Eso hundió las ventas en Estados Unidos en 1979 y aceleró el cierre del modelo.
El último Spitfire salió de Canley el 6 de agosto de 1980. Era una unidad pintada en verde inglés que se entregó al Heritage Motor Centre de Gaydon, donde sigue expuesta hoy. En total se fabricaron 314.342 unidades en dieciocho años. El Spitfire fue, durante toda esa generación, el coche descapotable más vendido del Reino Unido. Para Bill Clinton fue su transporte estudiantil en Oxford. Para John Major fue su primera carcasa de cuando trabajaba de cajero en Standard Chartered. La marca dejó de existir en 1984 cuando Austin-Rover desactivó el nombre Triumph.
En las concentraciones británicas, el Spitfire sigue ocupando filas enteras. El club, fundado en 1982, tiene 4.000 socios. Los precios actuales del Mk IV restaurado oscilan entre 8.000 y 18.000 libras. El propietario medio tiene 58 años. Es decir, alguien que en 1972 tenía 12 y compraba revistas de coches en el quiosco del barrio. Y que ahora ha podido pagarse el coche que entonces no podía.
Es el coche que enseña a conducir y a enamorarse al mismo tiempo.— L. J. K. Setright, Car Magazine, julio de 1973
El Spitfire se diseñó en una semana. Giovanni Michelotti, el carrocero turinés que ya trabajaba con Triumph en el Herald, hizo los bocetos durante un fin de semana en Coventry en marzo de 1960. Donald Stokes, director comercial de Standard-Triumph, le había explicado que necesitaba un competidor para el MG Midget que pudiera lanzarse con el chasis del Herald sin modificaciones. Michelotti entregó los planos el lunes siguiente. El coche se llamó internamente *Bomb*, en homenaje al avión Supermarine Spitfire que había defendido Inglaterra en 1940. Cuando Stokes vio el prototipo terminado en agosto de 1962, decidió que ese nombre se quedaba.
Lo que costaba salir de fábrica en 1962 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
24 Horas de Le Mans 1965: tercer puesto categoría GT 1.300 con el equipo de fábrica Triumph. Pilotos: Mike Rothschild y Bob Tullius. Targa Florio 1965: cuarto puesto categoría con Peter Bolton. Más de 80 victorias en el Campeonato Británico de Rallyes entre 1963 y 1975.
Ficha técnica completa
Bill Clinton condujo durante sus años de estudiante en Oxford —1968 y 1969— un Spitfire Mk III usado, regalo de su madrastra Roger Clinton. Lo abandonó al volver a Estados Unidos en julio de 1970. Décadas después, durante una visita oficial al Reino Unido en 1995, Clinton mencionó el coche al primer ministro John Major en una cena en Chequers. Major contestó que él también había tenido uno —Mk II azul oscuro— a comienzos de los setenta, cuando trabajaba en banca. Los dos jefes de Estado pasaron diez minutos comparando averías de embrague.
British Motor Industry Heritage Trust Gaydon; Car Magazine 1973; Bill Piggott, Original Triumph Spitfire 2000
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