El roadster que Mercedes diseñó para reemplazar al Gullwing porque las puertas hacia arriba molestaban a los americanos ricos
Ginebra, marzo de 1957. Mercedes-Benz presenta el W198 II: el 300 SL en versión roadster, sin puertas alas-de-gaviota. La razón oficial era refinamiento. La razón real, comercial: los importadores estadounidenses —liderados por Max Hoffman en Nueva York— informaron a Stuttgart de que las clientas de Beverly Hills no podían subir al Gullwing con falda. El roadster solucionó el problema de tela.

Max Hoffman dirigía la distribución de Mercedes-Benz en Estados Unidos desde su salón de Park Avenue, Nueva York. En 1953 había convencido personalmente a la dirección de Stuttgart de homologar para calle el 300 SLR de carreras —el Gullwing W198— con la condición de que se vendieran al menos mil al año en Norteamérica. Hoffman cumplió: vendió 1.400 entre 1954 y 1957. Pero ya en 1955 empezó a enviar memorandos a Stuttgart con un problema recurrente: las clientas femeninas no podían subir al coche elegantemente con falda. Las puertas alas-de-gaviota obligaban a una contorsión que las socialites de la Quinta Avenida consideraban indecorosa.
Rudolf Uhlenhaut, jefe de pruebas y verdadero padre del Gullwing, recibió el encargo en 1955 de desarrollar una versión roadster del 300 SL. Friedrich Geiger, jefe de diseño de Sindelfingen, dirigió el rediseño de carrocería. La estructura tubular birdcage del Gullwing tuvo que rebajarse drásticamente para que las puertas convencionales tuvieran espacio. El chasis perdió rigidez torsional y hubo que reforzar el bastidor con triangulaciones adicionales. El peso final del Roadster subió 130 kilos respecto del coupé.
El 300 SL Roadster W198 II se presentó en el Salón de Ginebra de marzo de 1957. Compartía con el Gullwing el motor M198 inyección directa de 2.996 cc, 215 caballos a 5.800 rpm, y la caja de cuatro velocidades. Pero añadía mejoras significativas: ventilación lateral por túnel central, opción aire acondicionado desde 1958 —primera vez en un Mercedes deportivo—, frenos de disco en las cuatro ruedas desde marzo de 1961 y carrocería en aluminio para los últimos 210 ejemplares construidos en 1963. La velocidad máxima alcanzaba los 250 km/h con la relación más larga. El precio subió a 32.500 marcos, un 14% más que el Gullwing.
Mercedes vendió 1.858 Roadsters entre 1957 y 1963: más que los 1.400 Gullwings. La mayoría a Estados Unidos. Lista parcial de propietarios: Pablo Picasso, Tony Curtis, Sophia Loren, Frank Sinatra, John Wayne, Cary Grant, Errol Flynn (último coche que tuvo antes de morir en 1959), Aristóteles Onassis y el sah de Persia. Picasso pidió el suyo en verde oliva con cuero negro y bromeó con los inspectores de Sindelfingen sobre el olor del cuero alemán. El registro de quejas de Mercedes lo documentó formalmente.
La producción cerró en febrero de 1963 con el lanzamiento del 230 SL Pagoda, sucesor más confortable pero mucho menos extremo. Los 1.858 Roadsters originales están casi todos localizados a través del registro internacional del Gullwing Group. Hoy un Roadster en estado correcto se mueve entre 1.000.000 y 1.500.000 euros; los matching numbers restaurados a concurso superan los 2 millones; los 210 últimos con frenos de disco y carrocería de aluminio rebasan 2,5 millones. RM Sotheby’s vendió en Pebble Beach 2023 el último Roadster fabricado, chasis 198042-10-003258, por 3,1 millones de dólares. El comprador fue un coleccionista alemán que reside en Singapur. Hoffman, que murió en 1981, alcanzó a ver vivo solo el principio de aquella historia que él mismo había escrito.
El Roadster perdió las alas pero ganó algo más importante para los compradores: que el chófer pudiera abrirles la puerta.— Karl Ludvigsen, 'Mercedes-Benz Quicksilver Century' (1995)
Pablo Picasso encargó un 300 SL Roadster en 1959 a la fábrica de Sindelfingen. Lo pidió en color verde aceituna y con tapicería de cuero negro. Cuando los inspectores de Mercedes fueron a Mougins a comprobar la entrega, Picasso les enseñó el coche con la matrícula '7 P 06' y dijo: 'Está bien, pero el cuero huele todavía a vaca alemana. Decidle al señor Daimler que en seis meses olerá a olivo'. Era una broma. La fábrica la documentó como queja oficial.
Lo que costaba salir de fábrica en 1957 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
Ficha técnica completa
El Roadster solucionó otra carencia importante del Gullwing: las salidas de aire. Los Gullwing se calentaban en verano hasta volver insostenible el habitáculo. El Roadster montó por primera vez ventilación lateral en el túnel y, desde 1958, opción aire acondicionado (la primera vez en un Mercedes deportivo). El precio subió un 14%.
Daimler-Benz Klassik Archive; Karl Ludvigsen 1995; Hoffman Distributor Records NY
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