Cuarta
Iso · Años 1960 · Rivolta GT · IR 300

El día que un fabricante de frigoríficos italianos comprometió un V8 Corvette para fabricar el primer GT moderno

Salón de Turín, octubre de 1962. Iso Autoveicoli —antigua Isothermos, fábrica de neveras y motoscooters— presenta el Rivolta GT. Carrocería Bertone-Giugiaro, mecánica Chevrolet importada, chasis tubular firmado por Giotto Bizzarrini —el mismo que había hecho el Ferrari 250 GTO—. Un GT 2+2 italoamericano. Caro, refinado, fiable porque era americano por dentro. Fundó la categoría que después seguirían Bristol y Jensen.

MarcaIso
ModeloRivolta GT IR 300
Años1962 — 1970
Unidades797
DiseñadorGiorgetto Giugiaro (Bertone)
Iso Rivolta GT — foto 1
· Foto: Alexander-93· Wikimedia Commons· CC BY-SA 4.0
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Renzo Rivolta había construido su fortuna fabricando frigoríficos y motonetas Isothermos en Bresso, Milán. En los años cincuenta había producido la Isetta —el huevo motorizado con puerta delantera vendido bajo licencia a BMW—. Para 1960 quería entrar en el segmento alto: un Gran Turismo italiano que pudiera competir con Ferrari pero costar menos. El plan era radical: usar mecánica americana fiable y barata, chasis y carrocería italianos.

La oportunidad llegó en marzo de 1962. Tras el ‘Palace Revolt’ de Maranello —la salida simultánea de cinco directivos de Ferrari después de un enfrentamiento personal con Enzo en otoño de 1961—, Giotto Bizzarrini se quedó sin trabajo. Bizzarrini había diseñado el chasis del 250 GTO, era ingeniero estructural de primer nivel y aceptaba sueldos modestos a cambio de libertad creativa. Rivolta lo fichó en abril por la mitad de lo que cobraba en Maranello pero con derecho a firmar los planos con su nombre completo. En Ferrari nunca le habían dejado hacerlo.

Bizzarrini diseñó el chasis del Rivolta en cuatro meses. Era una estructura semi-monocasco de chapa de acero plegada, suspensión delantera independiente con doble triángulo superpuesto, suspensión trasera De Dion con barra Panhard —arquitectura sofisticada—. La elección del motor la negoció Rivolta directamente: un V8 Chevrolet 327 small-block comprado a la planta de Tarrytown en Nueva York por barco. Por unidad costaba menos que un cuatro cilindros Alfa Romeo equivalente. Daba 300 caballos a 5.000 rpm. Caja ZF manual de cuatro velocidades.

La carrocería la dibujó Giorgetto Giugiaro en Bertone con 24 años. Era un coupé 2+2 de 4,76 metros, líneas tensas inspiradas en los Maserati pero más sobrias, faros redondos duplicados y morro plano. Las maquetas a escala 1:1 se aprobaron en julio de 1962 en la sede de Bertone. El Rivolta GT se presentó al público en el Salón de Turín de octubre del mismo año.

El precio era 5.950.000 liras: la mitad de un Ferrari 250 GT pero el doble de un Maserati 3500 GT. El cliente medio del Rivolta no era el aficionado a la velocidad sino el industrial italiano que quería un coche refinado para llevar a la oficina en Milán durante la semana y a Saint Moritz los fines de semana. Las ventas fueron consistentes pero modestas: entre 80 y 120 unidades al año durante la década 1963-1970. Total: 797 ejemplares.

Iso lanzó después modelos derivados —el Grifo coupé deportivo (1965), el Fidia berlina de cuatro puertas (1967), el Lele coupé moderno (1969)— todos con la misma fórmula italoamericana. Renzo Rivolta murió en 1966 a los 57 años. Su hijo Piero asumió la dirección. La crisis del petróleo de 1973 fue letal: Iso cerró en 1974, con apenas 200 coches no vendidos en almacén que se liquidaron a precios de saldo.

Hoy un Rivolta GT 300 en estado correcto se compra entre 130.000 y 200.000 euros; las versiones posteriores 340 caballos entre 180.000 y 280.000; los matching numbers concours superan 320.000. RM Sotheby’s vendió en Villa Erba 2023 un Rivolta GT 340 cuyo primer propietario había sido Lee Iacocca por 285.000 euros. Bizzarrini, fallecido en 2023 a los 96 años, recordaba siempre el Rivolta como ‘el primer coche que firmé con orgullo personal y no como anónimo de fábrica’.

El Rivolta fue el primer coche italiano que tenía sentido económico sin tener que ser Ferrari.
— Aldo Carrer, Quattroruote (1965)
La anécdota

Renzo Rivolta —dueño de la fábrica— había contratado a Bizzarrini en marzo de 1962 después de que el ingeniero saliera del 'Palace Revolt' de Maranello: la huelga simultánea de cinco directivos de Ferrari que se enfrentaron a Enzo y dejaron Maranello el mismo día. Bizzarrini diseñó el chasis del Iso en cuatro meses. Cobró un sueldo equivalente a la mitad del que había tenido en Ferrari. Pero le permitieron firmar los planos con su nombre. En Maranello nunca le habían dejado hacerlo.

Precio en 19635.950.000Salida de fábrica
En euros de hoy65.000Equivalente con IPC del INE
Valor de mercado hoy180.000Rivolta GT 300 en estado correcto 130-200 k€; versiones 340 CV 1965-1968 180-280 k€; ejemplares concours matching numbers rebasan 320 k€.

Lo que costaba salir de fábrica en 1963 y lo que vale hoy una unidad restaurada.

Ficha técnica completa
Años1962 — 1970
DiseñadorGiorgetto Giugiaro (Bertone)
CarroceroBertone (Grugliasco)
CarroceríaCoupé 2+2 GT
País de fabricaciónItalia
MotorV8 Chevrolet 327 small-block
Cilindrada5359 cc
Potencia300 CV
CombustibleGasolina
TracciónTrasera
Vel. máxima220 km/h
Unidades797
FuentesIso Heritage Brescia; Quattroruote 1965; Giotto Bizzarrini entrevista Autosprint 1988
Curiosidad

La elección del motor Chevrolet 327 fue estratégica: Iso quería un V8 fiable, potente y barato. Ferrari y Maserati pedían royalties altísimos por sus motores; el Chrysler de Facel Vega tenía problemas de suministro; el Ford 289 era ligeramente menos potente. El Chevrolet, comprado a la planta de Tarrytown (Nueva York), llegaba a Italia por barco a un coste unitario inferior al de un motor Alfa Romeo equivalente. La logística la coordinaba Bruno Beccaria desde Brescia.

Fuentes

Iso Heritage Brescia; Quattroruote 1965; Giotto Bizzarrini entrevista Autosprint 1988

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