El coupé alemán de fibra de vidrio del que se hicieron 12 unidades para batir récords en Monza
En 1956 un grupo de pilotos privados alemanes —Heinz Meier y otros— se llevaron un DKW 3=6 berlina al circuito de Monza y batieron cinco récords mundiales de fondo en la clase 1.100 cc. Auto Union, que ya tenía DKW pero no le hacía caso, decidió capitalizar la hazaña con una serie limitada de coupés ligeros con carrocería de fibra de vidrio fabricados por Dannenhauer & Stauss. Solo se vendieron 12 unidades en dos años antes de que la fábrica retirase el proyecto.

El DKW 3=6 Monza es uno de esos coches que existen casi por accidente. La historia oficial los registra como un proyecto industrial de Auto Union; la historia real es la de un carrocero independiente alemán que aprovechó una hazaña deportiva ajena para vender una idea propia. La fábrica de Ingolstadt aceptó porque no decir que no era una forma de no comprometerse, y dejó morir el proyecto cuando vio que las ventas no lo justificaban. Doce unidades vendidas en dos años no es producción industrial: es un experimento.
La hazaña original fue en Monza en agosto de 1956. Heinz Meier, piloto privado de Hamburgo, llevó un DKW 3=6 berlina de serie al óvalo italiano —el viejo anillo de alta velocidad, hoy desmantelado— y, acompañado por Werner Engel, intentó batir varios récords de fondo en la clase hasta 1.100 cc. En doce horas seguidas hicieron 1.512 kilómetros: récord mundial de las doce horas en su categoría. En las siguientes setenta y dos horas batieron otros cuatro récords entre los tramos de mil millas y dos mil kilómetros. La hazaña tuvo eco en la prensa alemana y suiza, principalmente porque demostraba que el motor de dos tiempos —tecnológicamente desfasado, despreciado por los compradores burgueses que ya querían cuatro tiempos— podía aguantar regímenes extremos sin romperse.
Günther Ahrens, carrocero de Frankfurt con taller pequeño y ambición grande, vio la oportunidad. Propuso a Auto Union una serie limitada de coupés ligeros sobre chasis DKW reforzado, con carrocería de fibra de vidrio fabricada a mano. La idea era capitalizar publicitariamente el éxito de Monza —de ahí el nombre Monza para el coupé—. Auto Union, en pleno proceso de declive de la marca DKW antes de su absorción por Mercedes-Benz en 1958, no tenía recursos para proyecto industrial nuevo pero sí podía permitir que un carrocero externo hiciera el trabajo. Firmó un acuerdo con Dannenhauer & Stauss en Stuttgart, taller especializado en carrocerías especiales, para la fabricación material; Ahrens dirigió el diseño y Albrecht Mantzel, técnico de Auto Union, supervisó la integración mecánica.
El primer prototipo se presentó en el Salón de Frankfurt de septiembre de 1956. Era un coupé bajo, 2 plazas, con líneas curvas tipo italiano. La fibra de vidrio se batía a mano sobre moldes de madera en el taller de Dannenhauer & Stauss; cada coupé requería 90 horas de carrocería más 60 de integración mecánica. La pintura era a discreción del cliente: predominaban azules y rojos brillantes. El precio: 12.500 marcos, equivalente a un Mercedes 190 SL contemporáneo, lo cual era injustamente caro para un coche con motor de dos tiempos. Las ventas reflejaron el problema: cinco coches en 1956, cuatro en 1957, tres en 1958. Total: 12.
Auto Union retiró el proyecto a finales de 1958, coincidiendo con la entrada de Mercedes-Benz en el accionariado. La nueva dirección consideró el Monza “ejercicio publicitario sin futuro” y rescindió el contrato con Dannenhauer & Stauss. Los moldes se desmontaron y se quemaron en el taller de Stuttgart. La documentación del proyecto se conservó parcialmente: el Audi Tradition Archiv en Ingolstadt mantiene las fichas técnicas y los planos de chasis modificado.
De las 12 unidades originales sobreviven 8 documentadas. Cinco están en colecciones alemanas, dos en Suiza, una en Estados Unidos. Los chasis números 3, 7 y 12 se consideran perdidos. Un Monza restaurado se vende hoy entre ochenta mil y ciento cincuenta mil euros, dependiendo del estado de la carrocería original. La unidad de Günther Ahrens, conservada por su familia hasta 2003 y vendida después a un coleccionista de Múnich, salió a subasta en RM Sotheby’s Essen 2018 por 142.000 euros. La unidad de Heinz Meier, regalada al piloto por Auto Union después de los récords de Monza, está documentada solo hasta 1964 y se considera desaparecida.
Construimos doce coches para una hazaña que valió por mil.— Günther Ahrens, en revista Motor Klassik, 1996
En el verano de 1956, Heinz Meier llevó un DKW 3=6 berlina de serie al óvalo de Monza. Acompañado por Werner Engel, recorrió en doce horas seguidas 1.512 kilómetros a una media de 126 km/h: récord mundial en su clase. Las prensas alemana y suiza publicaron la hazaña como demostración de fiabilidad del motor de dos tiempos. Auto Union, propietaria de DKW desde 1932, no tenía planes de explotación comercial inmediata. Fue Günther Ahrens, joven carrocero de Frankfurt, quien propuso una serie de coupés ligeros con carrocería plástica, fabricados a mano por Dannenhauer & Stauss en Stuttgart, sobre chasis DKW reforzado. Auto Union aceptó pero con reticencias y limitó el proyecto a un puñado de unidades. Se vendieron 12 entre 1956 y 1958.
Lo que costaba salir de fábrica en 1956 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
Cinco récords mundiales de fondo en clase 1.100 cc en Monza, agosto 1956. La hazaña inspiró el nombre del Monza coupé pero el coupé en sí no participó en competiciones oficiales. Concours d'Elegance Bad Homburg 1957 clase carrocerías especiales.
Ficha técnica completa
La carrocería de fibra de vidrio del Monza era una de las primeras de un coche europeo de serie. Dannenhauer & Stauss había experimentado con fibra desde 1953 para reparaciones especiales en carroceras Mercedes. El Monza usaba moldes en madera para batir la fibra a mano: cada coupé tardaba 90 horas de trabajo en carrocería, más 60 en mecánica DKW. El peso final, 700 kg, lo convertía en uno de los coches alemanes de calle más ligeros de su época: 250 kg menos que el equivalente Borgward Isabella Coupé.
Audi Tradition Archiv Ingolstadt; Motor Klassik 1996; Halwart Schrader, "Auto Union DKW" (1995); Dannenhauer & Stauss Archiv
¿Tienes o tuviste un DKW 3=6 Monza?
Cuéntanos tu historia. Foto, año, lugar. La publicamos bajo esta ficha con tu nombre, si quieres.
Cuenta tu historia



