El roadster que un piloto retirado dibujó en una servilleta y vendió en cuarenta segundos a Leonard Lord en el Salón de Earl's Court
Londres, 20 de octubre de 1952. Donald Healey, antiguo piloto y constructor de coches en Warwick, presenta en el Salón de Earl's Court un prototipo de roadster que ha bautizado 'Healey 100' —porque pasa de las cien millas por hora—. Leonard Lord, presidente de Austin, lo ve el primer día, le da la mano y le dice: 'lo fabricamos nosotros'. Cuarenta segundos. Así nace Austin-Healey.

Donald Mitchell Healey había nacido en Perranporth, Cornualles, en 1898. Había sido piloto de la RAF en la Gran Guerra, piloto de rally en los años veinte (ganó el Monte-Carlo 1931 con un Invicta) y constructor de coches deportivos por cuenta propia desde 1946 en Warwick. La empresa Healey había fabricado pequeñas series del Silverstone, el Tickford, el Abbott y el Nash-Healey antes de 1952. Eran coches caros, artesanales, vendidos a docenas. Healey quería algo mayor.
Durante el verano de 1952, Donald Healey, su hijo Geoffrey y el diseñador Gerry Coker dibujaron un roadster destinado específicamente al mercado norteamericano. La filosofía era clara: motor Austin para abaratar costes, carrocería de aluminio en taller propio, líneas britsh roadster clásicas pero con detalles americanos —parachoques cromados gruesos, parabrisas envolvente—. El motor elegido era el Austin A90 de cuatro cilindros, 2.660 cc, 90 caballos, que Austin tenía sin salida en stock tras el fracaso comercial de la berlina Atlantic en Estados Unidos.
El prototipo se montó en Warwick en agosto de 1952. Coker firmó la carrocería: 3,84 metros, peso vacío 950 kilos, parabrisas reclinable para conducción rápida, capó con muesca delantera para aumentar velocidad de paso del aire. Posición del piloto baja, asientos casi sin respaldo. Caja de tres velocidades sincronizadas más overdrive Laycock-de Normanville eléctrico en segunda y tercera. Suspensión delantera independiente con muelles helicoidales, trasera de eje rígido con ballestas semielípticas. Frenos de tambor en las cuatro ruedas.
Healey lo llevó al Salón de Earl’s Court de octubre de 1952 con su nombre puesto en el morro: ‘Healey 100’ —por pasar de las cien millas por hora—. La primera noche del salón, Leonard Lord, presidente de Austin Motor Company y miembro del consejo de British Motor Corporation, paseó por el stand. Quedó cautivado. La mañana siguiente convocó a Healey en su oficina del Savoy. La reunión duró cuarenta segundos según el propio Healey relató en su autobiografía ‘My World of Cars’: Lord le dijo ‘lo fabricamos nosotros, llámese Austin-Healey, pongo a su disposición Longbridge’. Acuerdo cerrado con un apretón de mano.
El Austin-Healey 100 BN1 entró en producción en mayo de 1953 en la planta de Jensen Motors de West Bromwich, que hacía la carrocería, y se ensamblaba en Longbridge con motor Austin. Precio: 1.064 libras esterlinas en Reino Unido, 2.985 dólares en Estados Unidos. Las ventas fueron explosivas: 14.634 unidades del BN1 entre 1953 y 1955, mayoritariamente exportadas a Estados Unidos. El sucesor BN2 (1955-1956) sumó otras 4.604.
En competición el 100 tuvo carrera notable. En 1953 terminó duodécimo absoluto en Le Mans (clase ganada). En Mille Miglia 1953 acabó la prueba. En Sebring 12 Horas 1953 ganó su clase. Healey desarrolló dos versiones especiales: el 100M ‘Le Mans’ (1955-1956, 640 unidades con preparación de fábrica: carburadores más grandes, levas más bravas, alerón delantero opcional) y el 100S ‘Sebring’ (1955, solo 50 unidades, todas en carrocería íntegramente de aluminio, motor 132 CV, frenos de disco delante: el primer coche británico de calle con discos de serie).
Hoy un 100 BN1 en estado correcto se mueve entre 80.000 y 130.000 euros; el 100M entre 150.000 y 250.000; el 100S supera 800.000 en subasta y los con palmarés Sebring o Le Mans documentado rebasan 1,5 millones. RM Sotheby’s vendió en Monterey 2024 el 100S chasis AHS3501 con tercer lugar absoluto en Sebring 1955 por 1,8 millones de dólares. Donald Healey murió en 1988 a los 89 años. Geoffrey Healey, su hijo y co-diseñador, en 1994. La marca Austin-Healey desapareció en 1972 al cerrarse el acuerdo con BMC. La fábrica Jensen donde se montaba la carrocería sobrevivió hasta 1976.
El 100 es el primer roadster británico que se diseñó para el mercado americano y nadie más se enteró.— Roger Bell, Motor Sport (1979)
Donald Healey había dibujado el prototipo con su hijo Geoffrey y el diseñador Gerry Coker durante el verano de 1952 en el taller de Warwick. La carrocería era de aluminio sobre estructura de fresno. El motor lo compraron a Austin para el prototipo: era el cuatro cilindros A90 de la berlina Atlantic que Austin no había conseguido vender en Estados Unidos. Cuando Lord aceptó el coche, exigió que el motor siguiera siendo Austin para reutilizar el stock no vendido del A90. Healey aceptó. El Atlantic se canceló esa misma semana en Longbridge.
Lo que costaba salir de fábrica en 1953 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
Mille Miglia 1953 (XII categoría general, terminó). Sebring 12 Hours 1953 (1º clase). Le Mans 1953 (12º absoluto, clase ganada).
Ficha técnica completa
El BN1 inicial llevaba caja de tres velocidades manuales sincronizadas más overdrive eléctrico en segunda y tercera —solución barata para conseguir cinco relaciones efectivas a partir de un motor de turismo—. La caja Austin de cuatro velocidades llegó solo con el BN2 en 1955. El truco del overdrive eléctrico Laycock fue copiado después por MG, Triumph y Jaguar.
Austin-Healey Club archive Warwick; Motor Sport 1979; 'The Healey Story' Geoffrey Healey 1982
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