El coche del Santo, o cómo Volvo vendió deportividad por accidente
Roger Moore llevó un Volvo P1800 blanco durante seis temporadas de televisión británica. La marca sueca, especializada en utilitarios robustos para climas duros, descubrió en horario de máxima audiencia que también podía vender deseo. El P1800 no se diseñó para Moore, pero terminó siendo suyo.

Pelle Petterson tenía veintiséis años cuando dibujó el P1800 en el estudio de Pietro Frua en Turín. Su padre, Helmer Petterson, era jefe de diseño de Volvo y vetó durante años que el coche se atribuyese a su hijo. Durante una década, Volvo dejó que la prensa creyese que el diseño era italiano. Solo en los noventa, cuando Pelle ya era un velerista célebre y no necesitaba el favor paterno, la marca emitió un comunicado reconociendo la autoría. Tres décadas de silencio para que un Petterson no pareciese protegido por otro Petterson.
El motor era el B18 de hierro fundido: cuatro cilindros, dos litros largos, cinco apoyos de cigüeñal. El mismo bloque que llevaban los Amazon familiares. Nada exótico, ninguna culata de aluminio, ningún doble árbol. Pero el B18 estaba sobredimensionado para lo que pedía: los ingenieros de Gotemburgo lo habían calculado para resistir camionetas. En un coupé de 1.140 kilos, el motor trabajaba a la mitad de su capacidad. De ahí el medio millón de kilómetros que aguantaban algunos ejemplares sin abrir tapa de balancines.
Irv Gordon compró el suyo el 30 de junio de 1966 en un concesionario de Long Island. Era profesor de ciencias en un instituto. Conducía cincuenta millas hasta el trabajo, otras cincuenta de vuelta, y los fines de semana se iba a ver a su madre en Manhattan. Cambió aceite cada 3.500 millas durante cincuenta y dos años. Cuando alcanzó el millón en 1991, Volvo le regaló un coche nuevo. Gordon lo rechazó: prefirió seguir con el P1800. Murió en 2018 con el cuentakilómetros en 3.250.000 millas. El coche sigue rodando.
La serie The Saint hizo lo que ninguna campaña publicitaria podía permitirse. Cada lunes a las nueve de la noche, dieciocho millones de británicos veían a Roger Moore subirse a un P1800 blanco con matrícula ST-1. Las ventas en Reino Unido se multiplicaron por ocho en dos años. Volvo, que había firmado el coche por accidente —porque Jaguar dijo que no—, descubrió que tenía un deportivo de imagen sin haber querido construirlo. En Suecia, los ingenieros se enfadaron: ellos seguían siendo la marca seria, la del cinturón de tres puntos, la del chasis indestructible. Y de pronto, vendían glamour.
Quedan unos veinte mil P1800 matriculados en el mundo. La mitad en Estados Unidos. El de Roger Moore se subastó en Christie’s en 2000 por 53.000 libras. El de Irv Gordon está en el Volvo Museum de Gotemburgo, con su cuentakilómetros bloqueado en cinco millones y pico. Y Pelle Petterson, que cumplió noventa años en 2022, sigue navegando.
Los suecos no querían hacer un deportivo. Querían hacer un Volvo que no diera vergüenza al lado de un Jaguar.— Pelle Petterson, entrevista en Klassiker, 2003
La productora de The Saint quería un Jaguar E-Type para Roger Moore. Jaguar dijo que no: ya tenía suficiente publicidad. Volvo, que apenas vendía dos docenas de P1800 al mes en Reino Unido, mandó una unidad blanca al rodaje sin contrato. Moore se enamoró del coche, se compró uno privado idéntico al de la serie y lo conservó hasta los años ochenta. En 1991, un Volvo P1800 propiedad de Irv Gordon, profesor de Nueva York, pasó por primera vez del millón de millas. Cuando murió en 2018, el cuentakilómetros marcaba 3.250.000 millas: cinco millones doscientos mil kilómetros con el mismo bloque B18.
Lo que costaba salir de fábrica en 1961 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
Coche oficial de Simon Templar (The Saint) en la serie televisiva ITC, 1962-69. Récord mundial de kilometraje en automóvil de producción: 5.230.000 km en el P1800 de Irv Gordon, certificado por Guinness.
Ficha técnica completa
Los primeros 6.000 P1800 los ensambló Jensen Motors en West Bromwich porque Volvo no tenía capacidad propia. La calidad fue tan irregular que la prensa sueca empezó a llamarlos 'Jensen Volvos' con desprecio. Volvo rescindió el contrato en 1963, repatrió el utillaje a Gotemburgo y rebautizó el modelo P1800S, con la S de Sverige. Los puristas siguen pagando un sobreprecio por los Jensen originales.
Wikipedia EN/SE; Klassiker 2003; Volvo Heritage; Guinness World Records 2014
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