Marca · Italia
Abarth
Bolonia, 15 de noviembre de 1908: nace Karl Abarth, hijo de padre austriaco y madre italiana. La familia se traslada pronto a Viena, donde el chaval corre motocicletas Sunbeam y Motosacoche con tal saña que a los 21 años ya es campeón europeo de sidecar 500. Un accidente grave en Linz en 1939 le destroza la pierna izquierda y le aparta de la competición. Después de la guerra, en Turín, se queda con los activos de Cisitalia cuando Piero Dusio quiebra tras meter todo su capital en el Grand Prix 360 de Ferdinand Porsche. De ese rescate sale Abarth & C., 31 de marzo de 1949. Carlo —ya italianizado el nombre— elige como escudo el escorpión porque era su signo del zodiaco.
La fórmula era cabrona y sencilla: coger un Fiat 500 o 600 y sacarle el doble de caballos. El 595 SS pasó de los 18 CV de serie a 32; el 695 Assetto Corsa llegó a 38 con apenas 689 cc. Ridículo sobre el papel, demoledor en circuito: solo entre 1965 y 1971, los Abarth firmaron más de diez mil victorias internacionales en categorías de pequeña cilindrada. Carlo iba en persona a las entregas de premios con corbata negra y escorpión bordado, y exigía a sus mecánicos que durmieran en el taller las noches previas a Monza.
La rama de récords absolutos era todavía más loca. En 1965, un Abarth 1000 Bialbero estableció en Monza siete plusmarcas mundiales de su clase a 187 km/h de media durante 24 horas. Pilotos: Hans Herrmann y Teodoro Zeccoli, relevados cada dos horas. El coche no se detuvo más que para repostar.
El día que vendió la empresa, 31 de julio de 1971, Fiat pagó una cifra que la prensa de Turín cifró en torno a los mil millones de liras —unos seiscientos mil euros de hoy mal contados— por el nombre, los planos y los talleres de Corso Marche. Carlo se retiró a Viena y murió en 1979 sin volver a tocar un motor. El escorpión, mientras tanto, siguió cosido a la chapa.
Hoy Abarth es la rama deportiva de Stellantis, con el 695 y el F595 todavía sobre base 500. Cuando uno los oye pasar por una curva cerrada, suena igual que en los sesenta: pequeño, ronco y con prisa.
Centro Storico Fiat; Quattroruote archivo; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.