Cuarta
Holden · Años 1960 · Monaro · HK GTS 327

El muscle car de las antípodas que ganó Bathurst y nunca cruzó el Pacífico

GM-Holden lanzó el Monaro en 1968 porque Ford Australia acababa de presentar el Falcon GT. El coche era un coupé fastback con motor Chevrolet 327 importado de Estados Unidos. Ganó el Bathurst 1000 en sus tres primeras ediciones y se convirtió en lo más cercano a un muscle car que el hemisferio sur llegó a producir. Nadie en Estados Unidos supo nunca que existía.

MarcaHolden
ModeloMonaro HK GTS 327
Años1968 — 1977
Unidades39.257
DiseñadorPhil Zmood, Joe Schemansky
A 1975 Holden Monaro, seen at UWA Car Park 3 in Crawley.
A 1975 Holden Monaro, seen at UWA Car Park 3 in Crawley.· Foto: ZidaneHartono· Wikimedia Commons· CC BY-SA 4.0
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Phil Zmood llevaba seis años en el estudio de diseño de GM-Holden cuando le encargaron el Monaro en 1966. Tenía treinta años, había estudiado en el Royal College of Art de Londres y volvía a Australia con la idea de hacer algo que no fuese sedán para granjeros. Joe Schemansky, jefe de estudio, le dio una semana para presentar bocetos. Zmood eligió el fastback porque era lo más distinto del Falcon GT, que era notchback. La línea del techo bajaba desde el techo a la cola en una curva única, sin quiebro. El frontal recogía cuatro faros redondos enmarcados por una parrilla negra. La parte trasera, al estilo de los Pontiac de la época. Cuando Detroit vio las maquetas, sugirió cambios menores. Holden los rechazó todos.

El motor era el problema. Holden no fabricaba V8 en 1968. La opción era importar de Estados Unidos o ceder el segmento a Ford, que sí tenía V8 Cleveland australianizado. La dirección decidió importar el Chevrolet 327, motor probado de la era Corvette. Los bloques llegaron a Melbourne en cajones de madera estampados con la dirección de Tonawanda. Holden montó cada uno en su línea de Fishermans Bend, sumándole carburación Quadrajet, caja manual Saginaw de cuatro velocidades y diferencial autoblocante. El resultado fueron 250 caballos en un coupé de 1.430 kilos. La relación peso-potencia mejor que un Mustang Boss equivalente.

Bathurst 1968 fue la consagración. La carrera de Mount Panorama era el escaparate publicitario más importante del calendario automovilístico australiano: una pista mixta de seis kilómetros con desniveles abruptos y rectas rápidas, donde se medía la fiabilidad tanto como la velocidad. McPhee y Mulholland —que no llegó a conducir— inscribieron un Monaro HK GTS 327 con el número 65. Ganaron con tres vueltas de ventaja. Al año siguiente, otro Monaro con Colin Bond y Tony Roberts repitió victoria. En 1971, con el nuevo HQ, ganó Peter Brock, futuro mito del automovilismo australiano. Holden vendía cinco mil Monaros al año en un mercado donde el coche promedio costaba la mitad. El precio del coupé GTS de 1969 era de 4.200 dólares australianos: el doble que un Holden Kingswood familiar.

El final llegó por crisis del petróleo. En 1973, el embargo árabe disparó el precio de la gasolina en Australia: el V8 de cinco litros era de pronto un lujo difícil de defender. Holden mantuvo el Monaro en catálogo hasta 1977, pero ya con motores de seis cilindros opcionales y sin la mística de los primeros años. El último HX SS de 1977 se vendió por 6.890 dólares australianos a un coleccionista de Adelaida que lo conservó treinta años en su garaje. En 2002, GM-Holden resucitó el nombre Monaro para un nuevo coupé sobre plataforma Commodore: lo exportó a Reino Unido como Vauxhall Monaro y a Estados Unidos como Pontiac GTO, una vuelta de tuerca que cerraba el círculo iniciado con el 327 importado de Nueva York.

Quedan menos de quinientos Monaros HK/HT/HG en condición de circulación documentada. Los GTS 327 de matrícula Bathurst se venden por encima de 300.000 dólares australianos en subastas de Shannons en Sídney. El Monaro número 65 de McPhee está en el National Motor Racing Museum de Mount Panorama, junto a una foto del piloto bajándose del coche con el dolor de espalda que tardaría una semana en irse. Phil Zmood se jubiló en 1995 y dio una entrevista a Wheels Magazine en la que confesó que su único arrepentimiento era no haber dibujado un descapotable. Bathurst hoy se sigue corriendo cada octubre con Holden Commodore y Ford Mustang. La fábrica de Fishermans Bend, donde nació el Monaro, cerró el 20 de octubre de 2017.

Si en Detroit hubieran sabido lo que Holden hacía en Melbourne, habrían comprado los planos.
— Wheels Magazine, retrospectiva 1998
La anécdota

Bruce McPhee y Barry Mulholland ganaron el Bathurst 500 de octubre de 1968 con un Monaro HK GTS 327 número 65. McPhee condujo las 130 vueltas él solo: Mulholland figuraba como copiloto pero McPhee se negó a ceder el volante. Cruzó la línea de meta con tres vueltas de ventaja sobre el segundo, un Falcon GT, y bajó del coche tras siete horas de carrera con un dolor de espalda que lo tendría una semana en cama. La prensa australiana titulaba: 'Un Monaro contra todo el mundo.' McPhee cobró 6.000 dólares australianos de premio y nunca volvió a correr una carrera profesional. Trabajó hasta 1990 como mecánico de su propio taller en Sídney.

Precio en 19683540dolares australianosSalida de fábrica
En euros de hoy23.400Equivalente con IPC del INE
Valor de mercado hoy130.000Holden Monaro HK GTS 327 1968-69 original con V8 Chevrolet, 100-180 k€. Las unidades ex-Bathurst de Bruce McPhee y Peter Brock superan 250 k€.

Lo que costaba salir de fábrica en 1968 y lo que vale hoy una unidad restaurada.

Palmarés

Bathurst 500/1000: victorias en 1968, 1969 y 1971. Carrera Round Australia 1970. Tres premios consecutivos al Coche del Año en Australia 1968-70. Récord absoluto de ventas de un coupé fabricado en Oceanía hasta 2002.

Ficha técnica completa
Años1968 — 1977
DiseñadorPhil Zmood, Joe Schemansky
CarroceroGM-Holden Fishermans Bend (Melbourne)
CarroceríaCoupé
País de fabricaciónAustralia
MotorV8 Chevrolet 327 ci, OHV, hierro fundido
Cilindrada5359 cc
Potencia250 CV
CombustibleGasolina
TracciónTrasera
Vel. máxima205 km/h
Unidades39.257
FuentesWikipedia EN; Holden Heritage Centre; Wheels Magazine 1998; Bathurst archive
Curiosidad

El motor V8 327 ci se importaba desde la planta de Tonawanda en Nueva York. Holden no tenía línea de fabricación de V8 propia hasta 1969. Los bloques cruzaban el Pacífico en barco a Sídney, se montaban en chasis australianos, se ensamblaban con caja Saginaw también americana. El primer Monaro era prácticamente un Chevrolet con carrocería local. A partir de 1971, Holden empezó a fabricar su propio V8 de 308 ci en Fishermans Bend, y el coche se volvió enteramente australiano.

Fuentes

Wikipedia EN; Holden Heritage Centre; Wheels Magazine 1998; Bathurst archive

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