Marca · EE. UU.
Willys
John North Willys era un agente de seguros de Elmira, Nueva York, que había vendido bicicletas para complementar el sueldo. En 1907 hizo un pedido de 500 coches Overland a su fabricante de Indianápolis. Cuando fue a recogerlos en abril de 1908 encontró la empresa quebrada con la luz cortada y los obreros ocupando la fábrica con turnos rotatorios. Willys tomó el control aquella misma semana, instaló una tienda de campaña en el patio para dormir junto a la cadena, pagó nóminas atrasadas con sus ahorros y resucitó la operación en sesenta días.
Compró la fábrica de Pope-Toledo en Toledo, Ohio, en 1909 y trasladó allí la producción. Renombró la empresa Willys-Overland en 1912. En 1915 era el segundo fabricante americano por detrás de Ford con 140.486 coches al año. Willys se hizo célebre por contratar a Walter Chrysler como gerente en 1919 con un sueldo de un millón de dólares anuales — el más alto del sector—. Chrysler reorganizó la planta y se fue dos años después a montar su propia marca.
La empresa entró en suspensión en 1932 con la Crisis del 29. John Willys murió en 1935 sin ver la recuperación. El renacimiento llegó por la guerra. El 11 de julio de 1940 el Ejército americano pidió a 135 fabricantes un vehículo militar ligero de tracción a las cuatro ruedas: 600 kilos máximo, capaz de cargar 250 kilos, autonomía de 480 kilómetros, plazo de entrega 49 días. Solo respondieron Bantam, Ford y Willys. Bantam llegó primero con el prototipo BRC pero no tenía capacidad industrial. Willys ofreció el MA y luego el MB —el “Jeep” definitivo, motor Go-Devil de 60 caballos diseñado por Delmar “Barney” Roos— que ganó el contrato en julio de 1941 a 738,74 dólares la unidad.
Se fabricaron 359.851 Willys MB y 277.896 Ford GPW (gemelos con licencia cruzada) durante la Segunda Guerra Mundial. El Jeep llegó a todos los frentes — Normandía, Anzio, Iwo Jima, Birmania—. Dwight D. Eisenhower le diría a la prensa en 1945 que tres armas habían ganado la guerra: el avión C-47 Dakota, el desembarco anfibio y el Jeep.
Después de la guerra, Willys lanzó el CJ-2A —Civilian Jeep— en julio de 1945 a 1.090 dólares cada uno. Kaiser absorbió Willys el 28 de abril de 1953 en una fusión con vocación defensiva. La división de coches Willys se descontinuó en 1963. La marca pasó a Brasil en una operación de licencia que dio el Willys Itamaraty —utilizado por Juscelino Kubitschek en sus apariciones en Brasilia— hasta 1968.
La división Jeep, sin embargo, sobrevivió a todos los dueños. AMC se la quedó en 1970. Chrysler la compró en 1987. Hoy es propiedad de Stellantis. Cada vez que un Wrangler arranca en una carretera nevada de Vermont, en realidad está despertando al ingeniero Barney Roos diseñando aquel motor Go-Devil en cuarenta y nueve días, en Toledo, mientras la guerra empezaba.
Kaiser-Willys Owners Club; Hagerty archive; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.