Marca · EE. UU.
Pierce-Arrow
George Norman Pierce fabricaba jaulas para pájaros, neveras y bicicletas en una manzana entera de Buffalo, en el estado de Nueva York, desde 1872. En 1901 se sumó al automóvil casi de pasada con un pequeño triciclo de motor. Su Pierce Motorette de un cilindro y 2,75 caballos vendió ciento cincuenta unidades en su primer año. La marca, todavía sin “Arrow” en el nombre, despegó en serio con el Great Arrow de 1904 — cuatro cilindros, 24 caballos, vencedor por cinco años consecutivos de la Glidden Tour, la carrera de fiabilidad por carretera más famosa de Estados Unidos entre 1905 y 1909.
El presidente William Howard Taft —ciento cincuenta kilos, dos metros, exigencias de espacio bien definidas— pidió en 1909 dos Pierce-Arrow para la flota oficial de la Casa Blanca. Pagó 8.250 dólares por cada uno, equivalentes a unos 270.000 euros actuales. Fue la primera vez que el coche presidencial americano no era europeo. La tradición duró hasta 1935 con los siete presidentes siguientes — Taft, Wilson, Harding, Coolidge, Hoover, Franklin D. Roosevelt en sus tres primeros años—. La Casa Blanca cambió a Cadillac y a Lincoln solo cuando Pierce-Arrow ya no podía garantizar la entrega.
El sello visual estuvo en los faros integrados en los guardabarros desde 1913, idea del estilista Herbert M. Dawley. Era una innovación funcional —menos vibración, mejor iluminación nocturna— y estética que pareció una excentricidad cara y se convirtió en la firma reconocible de la marca. El Pierce-Arrow Series 32 de 1916 con seis cilindros de 825 pulgadas cúbicas costaba 7.000 dólares y servía de coche oficial en Hollywood: lo conducían Mary Pickford, Douglas Fairbanks Sr. y Charlie Chaplin.
La Crisis del 29 la pilló sólidamente colocada en el lujo. La fusionaron con Studebaker en 1928 buscando sinergias y la separaron de nuevo en 1933 cuando Studebaker entró en quiebra. El último intento fue el Pierce Silver Arrow de 1933 —solo cinco unidades fabricadas a mano para el Salón de Nueva York, con líneas aerodinámicas anticipadas a Chrysler Airflow del año siguiente—. Pierce-Arrow llegó a cerrar el año con 75 coches vendidos en doce meses. En la planta de Elmwood Avenue de Buffalo, donde habían llegado a trabajar 3.500 personas, quedaban 80 obreros en 1937. La subasta de liquidación se celebró el 13 de mayo de 1938. La maquinaria entera se vendió por 56.000 dólares.
El edificio fabril sobrevive convertido en almacén logístico. Las antiguas oficinas administrativas de George Norman Pierce, con los azulejos originales de cerámica, son hoy un restaurante mexicano llamado El Buen Amigo. En la pared del comedor cuelga, enmarcada, una flecha de cobre que estuvo en la parrilla del coche presidencial de Coolidge. Nadie del local sabe qué representa.
Pierce-Arrow Society archive; Hagerty archive; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.