Cuarta

Marca · EE. UU.

DeLorean

1975–1982 · Desaparecida · Norteamérica

John Zachary DeLorean tenía cuarenta y cuatro años, dos metros menos un pelo de altura, pelo plateado y novia modelo cuando, en abril de 1973, dimitió como vicepresidente de General Motors. Era el alto ejecutivo mejor pagado del sector —650.000 dólares anuales sin contar bonos— y el responsable de creaciones como el Pontiac GTO de 1964 y el Pontiac Firebird Trans Am. Su renuncia, lanzada con una nota irreverente sobre “el aire reciclado de la 14ª planta”, fue portada en Detroit durante una semana.

Constituyó DeLorean Motor Company el 24 de octubre de 1975 con la promesa de fabricar un deportivo de seguridad y diseño revolucionarios. Reclutó a Giorgetto Giugiaro para la carrocería, a Colin Chapman de Lotus para el chasis y financió el proyecto con 80 millones de dólares procedentes de Bank of America, una emisión de acciones públicas y —decisivo— una aportación del gobierno británico de 88 millones de libras —cerca de 230 millones de dólares de la época— a cambio de instalar la fábrica en Dunmurry, Belfast, en pleno conflicto del Ulster con la idea de generar 2.500 puestos de trabajo en la zona católica.

El DMC-12 se presentó el 21 de enero de 1981. Carrocería de acero inoxidable SAE 304 sin pintura — la idea original era venderlo dorado o platino, los compradores prefirieron el aspecto cepillado de fábrica —. Puertas de ala de gaviota con amortiguadores de torsión Grumman, motor PRV V6 trasero de 2,85 litros y 130 caballos —compartido con Renault 30, Volvo 264 y Peugeot 604—, transmisión manual de cinco velocidades. El precio: 25.000 dólares —unos 85.000 euros actualizados— mientras un Corvette costaba 16.000.

Se fabricaron 8.975 unidades en quince meses. La acogida fue tibia. La recesión de 1981, los problemas de calidad del montaje belfastés y la subida del dólar contra la libra hundieron los flujos de caja. En octubre de 1982 la fábrica entró en suspensión. DeLorean, desesperado, aceptó verse con un agente de la DEA disfrazado de narcotraficante en el Bonaventure Hotel de Los Ángeles el 19 de octubre de 1982. En la grabación lo escuchaban negociar la venta de 100 millones de dólares de cocaína para refinanciar la marca. Lo detuvieron al salir de la habitación.

El juicio se celebró en Los Ángeles en 1984. Su abogado Howard Weitzman argumentó “entrapment” — el agente lo había llevado al delito—. El jurado lo absolvió. Pero DeLorean ya no recuperó su empresa: la fábrica de Dunmurry cerró en mayo de 1983 con la pérdida de 2.500 puestos en Belfast.

Robert Zemeckis le pidió a Universal en 1984 un DMC-12 prestado para una película titulada Back to the Future. El coche debía aparecer dos minutos. Acabó siendo el coprotagonista junto a Michael J. Fox y Christopher Lloyd. El estreno fue el 3 de julio de 1985. John DeLorean vio la película en un cine de Pasadena con su hijo Zach. Cuando salió, dijo a un periodista de Variety que el automóvil que la prensa había declarado fracaso comercial acababa de convertirse en el más reconocible del cine de los ochenta.

DeLorean murió en Summit, Nueva Jersey, el 19 de marzo de 2005 con ochenta años, sin haber vuelto a fabricar nada. En su lápida pone “Inventor of the DMC-12”. La estación de tren más cercana al cementerio inaugural se anuncia, todavía hoy, con un cartel que dice “Welcome to Summit. Watch your step at 88 mph”.

Modelos en el catálogo
Fuentes

DeLorean Motor Company archive; SEC investigation transcripts (1982); Wikipedia consultada 2026-06

Última revisión editorial: 2026-06-02.