Cuarta

Marca · EE. UU.

Tucker

1947–1949 · Desaparecida · Norteamérica

Chicago, planta de Dodge Aircraft, 19 de junio de 1947. Preston Thomas Tucker —cuarenta y cuatro años, ex policía de Lincoln Park, ex vendedor de coches, ex constructor de torretas blindadas durante la guerra— pasó la mano por el chasis tubular del primer Tucker 48 ante medio centenar de periodistas. La fábrica era el mayor edificio bajo un solo techo del mundo: 350.000 metros cuadrados que el gobierno había usado para fabricar motores de B-29 Superfortress. Tucker la había alquilado por 500.000 dólares al año.

Su coche traía suspensión independiente en las cuatro ruedas, frenos de disco, un parabrisas que saltaba al cabezazo en caso de accidente, motor trasero refrigerado por aire de seis cilindros opuestos —tomado de un helicóptero Bell— y un tercer faro central que giraba con la dirección, bautizado “Cyclops eye”. En el habitáculo había un compartimento acolchado al que se llamaba “safety chamber” donde podía refugiarse el copiloto antes del impacto. Eran 1948. La normativa federal no exigiría airbags hasta 1998 — cincuenta años más tarde.

Tucker había levantado 28 millones de dólares de inversores particulares vendiendo concesiones por adelantado a 50.000 dólares cada una y accesorios opcionales antes de tener un coche. La SEC abrió investigación el 22 de junio de 1948 por supuestos cargos de fraude. Walter Winchell, columnista de radio enemigo de Tucker, le dedicó denuncias semanales en NBC. La maquinaria de las Tres Grandes —rumor jamás probado documentalmente pero universalmente sospechado— habría presionado al senador Homer Ferguson, de Michigan, para acelerar las pesquisas.

El juicio se celebró en el Tribunal Federal de Chicago entre octubre de 1949 y enero de 1950 con el juez Walter J. La Buy. Tucker se defendió personalmente. El jurado tardó cuatro horas en absolverlo de los trece cargos. Pero la empresa estaba ya en suspensión de pagos desde marzo de 1949 y solo se habían fabricado 51 unidades del Tucker 48, todas casi terminadas a mano por obreros que ya no cobraban.

Tucker murió de un cáncer de pulmón en Ypsilanti, Michigan, el 26 de diciembre de 1956, con cincuenta y tres años y sin haber vuelto a probar otro coche propio. Hoy quedan 47 unidades del Tucker 48 censadas: dos pertenecen al Smithsonian, una a Francis Ford Coppola —que le dedicó la película Tucker: The Man and His Dream de 1988 con Jeff Bridges— y otra cambió de manos en 2022 en Pebble Beach por 2,3 millones de dólares.

En la pantalla del salpicadero de cada Tucker superviviente, todavía hoy, el cyclops eye gira solo cuando giras el volante.

Modelos en el catálogo
Fuentes

Tucker Automobile Club of America archive; SEC trial transcripts (1949-50); Wikipedia consultada 2026-06

Última revisión editorial: 2026-06-02.