Cuarta

Marca · Francia

Talbot-Lago

1935–1959 · Desaparecida · Europa Occidental

Antonio Lago, ingeniero italiano formado en Turín y emigrado a Francia tras la Primera Guerra Mundial, compró en 1935 la rama francesa de la angloitaliana Sunbeam-Talbot-Darracq cuando esta entró en quiebra. La renombró Talbot-Lago y la convirtió en uno de los grandes nombres del gran turismo francés de entreguerras. Su modelo emblemático, el Talbot-Lago T150-C-SS de 1937 carrozado por Figoni et Falaschi —el llamado “Goutte d’Eau”, gota de agua, por su silueta— sigue figurando hoy en cualquier lista de los diez coches más bellos jamás fabricados. Lago era además un apasionado de la competición: el Talbot-Lago T26 Grand Prix, con motor seis cilindros de 4,5 litros, ganó las 24 Horas de Le Mans en 1950 con Louis Rosier al volante, en una de las gestas más improbables de la historia del automovilismo, conducida prácticamente en solitario durante 23 horas y media.

El éxito deportivo no salvó a la marca de las dificultades de la posguerra. La fiscalidad del Plan Pons sobre los vehículos de alta cilindrada destrozó las ventas civiles, y Lago tuvo que probar con motores más pequeños —cuatro cilindros BMW, después V8 de Simca— en un intento desesperado de seguir siendo viable. Sin éxito. En 1959, ya enfermo y sin fondos, Antonio Lago vendió la compañía a Simca. La nueva propietaria descontinuó el nombre al año siguiente. Lago murió en 1960 sin haber visto el cierre definitivo de su empresa. Hoy los Talbot-Lago carrozados por Figoni alcanzan precios de subasta superiores a los siete millones de dólares: un récord, el T26 Grand Sport Cabriolet de 1948, se vendió en 2022 por 7,2 millones en Monterey. La marca se mantiene como uno de los símbolos más puros del refinamiento mecánico y estético del automovilismo francés de entreguerras.

Modelos en el catálogo
Fuentes

Club Talbot-Lago; archivo Automobile Club de France; Wikipedia consultada 2026-06

Última revisión editorial: 2026-06-02.