Marca · Francia
Salmson
La Société des Moteurs Salmson fue fundada en 1890 por el ingeniero Émile Salmson como fabricante de bombas industriales, antes de evolucionar hacia los motores de aviación durante la Primera Guerra Mundial: los radiales Salmson 9 propulsaron buena parte de los aviones de reconocimiento del ejército francés. La aventura automovilística llegó en 1921 con el Salmson AL, un ciclecar ligerísimo con motor de 1.100 cc capaz de mantener 120 km/h. La marca se especializó rápidamente en pequeños deportivos refinados con motores de doble árbol de levas en cabeza —tecnología de competición rara en coches de calle de la época—. Los Salmson Grand Sport y Salmson San Sebastián ganaron decenas de pruebas de regularidad y rallies durante los años veinte, hasta el punto de convertir a la marca en el rival natural de Amilcar y BNC en el segmento de los pequeños deportivos franceses.
La Gran Depresión y la posterior racionalización de la industria francesa golpearon a Salmson con dureza. En los años treinta intentó moverse hacia turismos de gama media (Salmson S4 y S4-61) sin demasiado éxito comercial. La Segunda Guerra Mundial interrumpió la producción y la posguerra trajo el mismo problema que al resto del lujo francés: el Plan Pons, los impuestos sobre cilindradas medias y altas y la imposibilidad de competir contra los utilitarios populares. El último intento, el Salmson 2300S de 1953 —un cupé deportivo de seis cilindros con caja Cotal, hecho a mano y carrocería por Chapron o Esclassan— vendió apenas 230 unidades en cuatro años. La compañía fue comprada por Renault en 1956 y cerrada definitivamente en 1957. Hoy un Salmson 2300S bien documentado se vende por entre 80.000 y 150.000 euros: precios modestos para un coche tan raro y tan bien hecho, indicio quizá de que el público coleccionista francés todavía no ha terminado de redescubrir a esta marca de ingeniería discreta.
Club Salmson archive; archivo Automobile Club de France; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.