Marca · Reino Unido
Rolls-Royce
Manchester, 4 de mayo de 1904. El Midland Hotel. Henry Royce, ingeniero autodidacta de 41 años nacido en una granja de Lincolnshire, ha quedado con Charles Stewart Rolls, aristócrata de 26 años, hijo de Lord Llangattock, vendedor de coches en Mayfair. Royce ha construido tres prototipos en su taller de Cooke Street. Rolls los conduce esa misma tarde por las calles de Manchester. Al volver al hotel, según el acta de la reunión conservada en los archivos de Crewe, Rolls dice: “Tomaré todos los coches que pueda hacer”. Firman el acuerdo en una servilleta del hotel: Royce los construye, Rolls los vende, con marca compartida. La sociedad Rolls-Royce Limited se registra el 15 de marzo de 1906.
El Silver Ghost de 1907 cambió el juego. Royce, perfeccionista obsesivo, llevaba dieciséis meses afinando el motor de seis cilindros para reducir vibración a cero. La prueba: una moneda de penique sobre el radiador en marcha sin caer. The Autocar lo bautizó “the best car in the world” en una reseña sin precedentes. El Ghost se fabricó durante 19 años en su versión original. Una unidad de 1908 acumuló 800.000 kilómetros sin abrir el motor —récord absoluto de fiabilidad para la época—.
La cifra que descoloca: durante décadas, Rolls-Royce no se anunciaba como deportivo, ni como lujoso, ni como rápido. Su único eslogan, firmado por el publicista David Ogilvy en 1958 para el New Yorker, decía: “A 60 millas por hora, el ruido más fuerte que oirás viene del reloj eléctrico”. La frase costó 25.000 libras de la época —unos 700.000 euros actuales— en compra de espacio. Lloyd’s of London reseñó que la asegurada Rolls-Royce subió 11% el año siguiente.
Charles Rolls murió pronto, en julio de 1910, en un accidente aéreo en Bournemouth pilotando un avión Wright Flyer. Tenía 32 años. Royce sobrevivió y dirigió la empresa hasta su muerte en 1933. Diseñó también el motor Merlin del Spitfire. Hispano-Suiza cobró royalties a Rolls-Royce por su sistema de frenos asistidos hasta 1933, hecho poco conocido —los británicos pagaban a los españoles por una patente.
La empresa quebró en 1971 por sobrecoste del motor de avión RB.211. El gobierno británico nacionalizó la división aeronáutica; la división de coches se separó en 1973 y pasó a Vickers en 1980. En 1998, BMW pagó 40 millones de libras solo por los derechos del nombre Rolls-Royce —Volkswagen se quedó con Bentley y Crewe—. Hoy, los Rolls-Royce se ensamblan en Goodwood, West Sussex, junto al circuito Goodwood. Cada Phantom requiere 460 horas de trabajo manual.
La estatua del Spirit of Ecstasy —diseñada por Charles Sykes en 1911 con Eleanor Velasco Thornton como modelo, amante secreta de Lord Montagu de Beaulieu— sigue siendo el único emblema del mundo que cuesta más caro reponer (3.500 libras) que su valor estructural.
Rolls-Royce Enthusiasts' Club archive (Paulerspury); Crewe Heritage; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.