Marca · EE. UU.
DeSoto
Hernando de Soto, el extremeño de Jerez de los Caballeros que había acompañado a Pizarro en Cuzco y descubierto el Misisipi en 1541 antes de morir de fiebres a orillas del río, no podía sospechar que cuatrocientos años después su perfil de conquistador con casco y barba aparecería estampado en miles de capós metálicos rodando por las autopistas americanas. Walter Chrysler eligió su nombre en agosto de 1928 para una marca nueva que ocuparía el hueco entre Dodge y la insignia familiar.
La nueva división vendió 81.000 unidades en sus primeros doce meses — un récord absoluto para un debut comercial en los Estados Unidos, sin batir hasta el lanzamiento del Ford Falcon en 1960—. El DeSoto Airflow de 1934, hermano del Chrysler Airflow, fue uno de los primeros coches americanos diseñados en túnel de viento. El público lo encontró feo y las ventas se hundieron. La marca pasó dos décadas peleándose con su propia identidad: ni tan barata como Dodge, ni tan prestigiosa como Chrysler.
Virgil Exner —el estilista que había aprendido con Raymond Loewy y rondaba ya los cincuenta años con un estilo a base de aletas y luces interminables— rescató DeSoto a partir de 1955. El Adventurer, el Firedome, el Fireflite con motor V8 Hemi y los pilares B suprimidos para una visibilidad sin cortes son objetos de culto entre los coleccionistas del americano de los cincuenta. El Fireflite de 1957 era el coche personal de Jayne Mansfield — un descapotable rosa pastel que aún se conserva en el museo de Ralph’s en Tulsa, Oklahoma.
Pero el grupo Chrysler estaba sobredimensionado. La gama DeSoto se solapaba con la baja de Chrysler y con la alta de Dodge. La recesión de 1958 redujo las ventas a la mitad. El 30 de noviembre de 1960, en una reunión apresurada de la junta directiva en Highland Park, se decidió la liquidación. La marca llevaba solo cincuenta y siete días disponibles en los concesionarios para el año del modelo 1961 cuando se anunció el cierre.
Quedaron 3.034 unidades del 1961 fabricadas y un perfil de conquistador andaluz preguntándose si todavía rodaban Adventurers por el Misisipi que él había bajado en almadía. Sí: todavía hay un par en Memphis.
Chrysler Historical Collection; Hagerty archive; Wikipedia consultada 2026-06
Última revisión editorial: 2026-06-02.