El último Delahaye y el día que Francia decidió que los coches de carrocero eran un lujo prohibido
Salón de París, octubre de 1951. Delahaye presenta el 235: el último gran chasis Tipo 175 vestido de coupé por Chapron, Saoutchik y Letourneur. Quería competir con Bentley. Tres años después la marca cerró. El problema no fue el coche. Fue una ley.

Delahaye había sido en los años treinta un fabricante de coches de gran lujo a la altura de Bugatti y Bentley. Después de la guerra todo cambió. El Estado francés, que necesitaba reconstruir el país, decidió en 1948 castigar fiscalmente a los coches grandes para favorecer la producción popular —el Renault 4CV, el Citroën 2CV, el Peugeot 203—. La medida se llamó ‘malus’ y gravaba con sobretasa a los vehículos por encima de 16 CV fiscales. Un Delahaye declaraba 22.
Charles Weiffenbach, director técnico de Delahaye desde 1906, intentó adaptarse. El Tipo 235 lanzado en el Salón de París de 1951 era una evolución del chasis 175: bloque de seis cilindros en línea de 3.557 cc con tres carburadores Solex, válvulas en cabeza, 152 caballos a 4.200 rpm. Caja Cotal eléctrica de cuatro velocidades con preselector en columna. Velocidad máxima por encima de 180 km/h. Suspensión delantera independiente con barras de torsión, freno hidráulico Lockheed asistido en las cuatro ruedas. Mecánica del nivel de un Bentley contemporáneo.
Lo que cambiaba era la carrocería: el 235 se vendía como chasis desnudo o vestido por encargo. Henri Chapron firmó la versión más conocida, un coupé fastback de líneas tensas presentado en el Salón del 51. Jacques Saoutchik hizo cuatro cabriolets sobre el mismo chasis con líneas más barrocas. Letourneur et Marchand, Antem y otros carroceros parisinos produjeron unidades sueltas. El precio total —chasis más carrocería más impuestos anuales— equivalía a tres veces lo que valía una berlina Citroën 15 Six en 1952.
Se fabricaron 84 unidades entre 1951 y 1954. La fábrica de la rue du Banquier en París, donde Delahaye hacía coches a mano desde 1900, cerró en mayo de 1954. Hotchkiss compró los activos en julio. Hotchkiss cerró a su vez su división turismo en 1955. La calle se reconvirtió en almacenes.
El 235 de hoy es uno de los coches franceses de carrocero más cotizados del mercado. Un coupé Chapron correcto se mueve entre 200.000 y 350.000 euros, según estado y palmarés. Los cabriolets de Saoutchik o Letourneur llegan a 500.000. Los chasis documentados con paso por Salón rebasan los 600.000. RM Sotheby’s vendió en Villa Erba en 2017 un cabriolet Saoutchik por 610.000 euros. El club Delahaye, fundado en 1956 por viejos propietarios, conserva el registro completo de chasis y carrocería. Casi todos los 84 están localizados.
Delahaye fue el coche que demostró que un Estado puede matar una marca sin disparar un tiro.— Serge Bellu, Automobiles Classiques (2003)
La ley fiscal francesa de 1948 —el malus impositivo sobre potencia fiscal— gravaba con un veintidós por ciento adicional a los coches que pasaran de los 16 CV fiscales. El 235 declaraba 22 CV. Cada Delahaye 235 vendido en Francia costaba a su propietario un sobreimpuesto equivalente al precio de un Renault 4CV nuevo cada año. La marca pidió en 1953 una exención al ministerio. Le contestaron con una sola palabra: 'Non'. En 1954 entró en liquidación.
Lo que costaba salir de fábrica en 1951 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
Rallye Monte-Carlo 1952 (12º absoluto, mejor Francia clase superior). Tour de France 1953 (4º absoluto, clase Gran Turismo).
Ficha técnica completa
El último Delahaye 235 salió de la planta de la rue du Banquier en mayo de 1954. La fábrica se vendió a Hotchkiss en julio. Hotchkiss cerró su división turismo en 1955. La calle entera —especializada en automoción artesanal desde 1900— se reconvirtió en almacenes para los grandes almacenes del bulevar.
Archives Delahaye Club; Automobiles Classiques 2003; Serge Bellu 'Les Voitures Françaises 1945-1975'
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