El chasis francés que ganó Le Mans y se vistió de joyería rodante en Pebble Beach
Delahaye fabricaba camiones desde 1894. En 1934 contrató al ingeniero Jean François para diseñar un coche deportivo capaz de competir con Bugatti y Talbot. El resultado, el 135, fue un chasis de seis cilindros que Joseph Figoni vistió con carrocerías cabriolet imposibles: aletas envolventes, cromados rotos, escapes laterales. Una unidad de 1937 ganó el Best of Show en Pebble Beach 2001. Otra, ese mismo año, había ganado Le Mans en 1938.

Delahaye era una empresa de camiones. Lo había sido durante cuarenta años cuando, en 1933, la dirección decidió que su futuro pasaba por convertirse en marca de prestigio automovilístico. La crisis del 29 había hundido el mercado de camiones medianos y los americanos —Ford, GMC— estaban inundando Francia con productos más baratos. Charles Weiffenbach, director general, contrató al ingeniero Jean François, recién salido de Panhard, y le encargó un coche capaz de competir con Bugatti, Talbot-Lago y Hotchkiss. Le dio dieciocho meses. François tardó quince. El resultado fue el 135.
El concepto era clásico: chasis bajo, motor delantero seis cilindros derivado de un motor de camión Delahaye de 3.227 cc al que François subió la cilindrada a 3.557 cc y le puso culata de aleación con válvulas en cabeza y tres carburadores Solex. El bastidor era de larguero trasero abierto, suspensión independiente delante con muelles transversales y eje rígido detrás. Pesaba mil cien kilos. La caja era Cotal electromagnética preselectiva, mando en el volante, una rareza francesa que se exportó por todo el mundo. La velocidad punta en versión MS de 110 CV pasaba de los 160 km/h, cifra notable para 1936.
Delahaye vendía el chasis. El cliente elegía después al carrocero. Las posibilidades eran muchas: Joseph Figoni en Boulogne-sur-Seine, Saoutchik en Neuilly, Henri Chapron en Levallois, Letourneur et Marchand en Saint-Ouen, Pourtout en Bougival. Cada uno trabajaba a mano sobre el chasis Delahaye y fabricaba una pieza única. El cliente entregaba 65.000 francos por el chasis y otros 80.000 o 120.000 por la carrocería, según diseño. Un Delahaye 135 Figoni & Falaschi cabriolet en 1937 costaba doscientos mil francos, equivalentes a doscientos cincuenta meses de salario obrero medio francés. Lo compraban maharajás, banqueros americanos y dos o tres reyes europeos.
Joseph Figoni fue el que más se identificó con el 135. Su firma con Ovidio Falaschi, fundada en 1935 en Boulogne, hacía carrocerías que la prensa de la época llamó “aerodinámicas y joyería rodante” en el mismo párrafo. Aletas envolventes que cubrían la rueda delantera incluso en posición girada, parabrisas en V, cromados rotos por curvas imposibles, escapes laterales saliendo del capó. El coche se podía pintar en cinco colores distintos a la vez. Eran objetos de exposición que también rodaban: un 135 CS, versión competición con carrocería ligera Figoni, ganó las 24 Horas de Le Mans 1938 con Eugène Chaboud y Jean Trémoulet de pilotos, en un año en el que Bugatti había ganado el año anterior y Talbot ganaría el siguiente. Tres marcas francesas en tres años seguidos.
El “Star of India”, el cabriolet 135 MS Figoni & Falaschi encargado en 1937 por el Maharajá de Indore, es probablemente el ejemplar más documentado de la historia. Pasó por India hasta los años setenta, se desmontó para venta de piezas en los ochenta, lo compró Sam Mann en cajas en 1989 y lo restauró durante once años. En agosto de 2001 ganó Best of Show en Pebble Beach. En 2006 lo expuso en Amelia Island. En 2014 hizo el Tour Auto en Francia. Cuando muera Mann, según declaró al magazine Sports Car Market en 2019, el coche entrará en una fundación familiar; no quiere subastarlo. Otro 135 MS coupé carrocería Pourtout ganó Best of Show en Villa d’Este 2006 y se vendió en 2017 por 3,3 millones de euros.
Delahaye no sobrevivió. Tras la guerra fabricó algunos 135 más, intentó renovar la gama con el 175 de 1948 que fue un fracaso técnico, y se fusionó con Hotchkiss en 1954. La marca se extinguió formalmente en 1956. El 135 se mantuvo en producción hasta 1954, con un total de 2.592 unidades fabricadas en diecinueve años. Lo que sobrevive son los chasis numerados y la documentación de los carroceros: Figoni & Falaschi vistió alrededor de doscientos, Chapron unos ciento cincuenta, Pourtout sesenta. Cada uno con su historia. Cuando un Delahaye 135 Figoni sale a subasta —cuatro o cinco veces por década—, el martillo cierra entre 1,5 y 5 millones de euros. El precio depende menos del coche que de los archivos. Un chasis con carrocería original perdida y carrocería tardía reconstruida vale la mitad. Un chasis con carrocería original documentada por Hugues Chaussin —el historiador que cerró el catálogo Figoni & Falaschi en 2007— vale el doble.
Figoni no carrozaba coches. Los esculpía con la idea de que rodasen un día y se expusiesen al siguiente.— Robert Cumberford, Automobile Magazine, 2001
En agosto de 2001, en el green dieciocho del campo de golf Pebble Beach, el jurado del Concours d'Elegance otorgó el Best of Show a un Delahaye 135 MS Cabriolet de 1937 carrozado por Figoni & Falaschi y propiedad del coleccionista californiano Sam Mann. El coche, conocido como "Star of India", había sido encargado en 1937 por el Maharajá de Indore. Mann lo había comprado en 1989 desmontado en cajas en una almoneda de Mumbai, y había tardado once años en restaurarlo con la firma original Figoni cerrada desde los años setenta. La pieza más cara, una embellecedora de aleta delantera plateada, costó 47.000 dólares fabricarla de nuevo. El día del premio, Mann no quiso vender el coche al jurado: "Lo tengo cincuenta años, no once. Lo enterraré con él".
Lo que costaba salir de fábrica en 1936 y lo que vale hoy una unidad restaurada.
24 Horas de Le Mans 1938 victoria absoluta con Eugène Chaboud y Jean Trémoulet sobre Delahaye 135 CS. Rally de Montecarlo 1937 victoria absoluta con René Le Bègue y Julio Quinlin. Mille Miglia 1936 segundo absoluto con Laury Schell-René Carrière. Coupe des Alpes 1937 clase. Pebble Beach Concours d'Elegance Best of Show 2001 con el 135 MS Cabriolet F&F "Star of India". Best of Show Villa d'Este 2006 con 135 MS coupé carrocería Pourtout.
Ficha técnica completa
La caja de cambios Cotal del Delahaye 135 era electromagnética y preselectiva: el conductor elegía la marcha con un mando pequeño en el volante y solo pisaba embrague para arrancar. Las marchas pasaban al meter gas o levantar pie. Era una tecnología de los años treinta sin sucesores hasta la caja DSG de Audi de 2003. Una caja Cotal restaurada cuesta hoy 22.000 euros y solo hay tres talleres en Europa capaces de hacerlo bien.
André Vaucourt, "Delahaye" (ETAI, 1996); Pebble Beach Concours archive; Christie's catálogos 1989-2018; ACO archive Le Mans 1938; Hugues Chaussin, "Figoni & Falaschi" (2007)
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