Glosario · mecánica
Válvula de titanio
También: titanium valve
Válvula de admisión o escape fabricada en titanio, casi la mitad de peso que una de acero. Permite regímenes de giro mucho más altos.
Válvula de titanio
Cuando Honda llevó el motor V10 de F1 a 19.000 rpm en 2005, ninguna pieza de acero podría haber sobrevivido. La clave estuvo en las válvulas de titanio Toyota TZF7T, que pesaban 28 gramos cada una frente a los 52 de las equivalentes en acero inoxidable. Menos peso en el tren de válvulas significa menos inercia, y menos inercia significa más vueltas posibles antes de que el muelle no consiga seguir a la leva.
El titanio aleado (típicamente Ti-6Al-4V) tiene la mitad de densidad que el acero pero una rigidez comparable. La pega: es blando para asientos, conduce mal el calor (un problema serio en la válvula de escape) y se oxida si no se recubre. La solución la inventó Del West a finales de los 80 con un recubrimiento de nitruro de titanio TiN que se ve dorado y que protege la cara de fricción.
En el clásico de competición homologado, las válvulas de titanio aparecen tarde. Las cazadoras Group A de los 90 las llevan oficiales —Subaru, Lancia, Ford—. En calle se popularizan con el Honda S2000, el Porsche Carrera GT y los Ferrari 360 Challenge Stradale. Hoy se ofrecen como pieza aftermarket para casi cualquier preparación seria.
El precio es elevado: 90 a 150 euros la unidad para un motor de cuatro cilindros, y multiplica por cuatro porque hay que cambiarlas todas a la vez.