Cuarta

Glosario · mecánica

Suspensión neumática

También: air suspension · cojín neumático

Suspensión en la que el muelle es un cojín de aire comprimido. Permite altura variable y curva de dureza progresiva.

Suspensión neumática

Citroën DS, 1955: hidroneumática. Mercedes 600 Pullman, 1963: aire puro. Range Rover, 1992: aire en todas las ruedas. La suspensión neumática nació porque permitía ajustar altura del coche sin tocar nada mecánico: a velocidad alta baja, en mal camino sube. Hoy la llevan los SUV premium (Cayenne, Touareg, Range Rover), los sedanes lujosos (Clase S, A8, 7) y deportivos extremos (Bugatti, McLaren P1).

Un cojín neumático sustituye al muelle. Una bomba eléctrica mete o saca aire según orden de la ECU, basada en sensores de altura. La rigidez depende de la presión interna: a baja presión blanda, a alta dura. Esto permite curva de dureza progresiva inalcanzable para un muelle convencional.

En clásico moderno (Mercedes S W220, BMW Serie 7 E65, Range Rover P38), la suspensión neumática es la pieza más temida del segundo dueño. Los cojines pierden aire con el tiempo (5-10 años), las bombas se queman, los compresores se atascan. Un coche con avería en cabezal amanece tumbado en el suelo cada mañana: “the morning droop” entre coleccionistas.

El coste de reposición es elevado. Cuatro cojines W220, 1.600 euros. Compresor original Wabco, 800 euros. Muchos propietarios cambian a kit de muelles helicoidales Arnott, que cuesta 600 euros y elimina el problema. A cambio, pierden la altura variable. Compromiso de uso.