Cuarta

Glosario · mecánica

Distribución por correa dentada

También: timing belt

Sistema que sincroniza el giro del cigüeñal con el del árbol de levas mediante una correa dentada de goma reforzada con fibra.

Distribución por correa dentada

La correa dentada apareció en el Glas 1004 de 1962 y se convirtió en estándar en los años 80 porque era barata, silenciosa y permitía construir motores más compactos. La pega: si se rompe, las válvulas chocan con los pistones y el motor se destruye. Un cambio de correa cuesta 400 euros. Una culata rehecha, 3.000.

Una correa dentada lleva por dentro fibras de aramida o fibra de vidrio que le dan la resistencia a tracción. Por fuera, neopreno o HNBR para resistir el aceite y el calor. La dura, en condiciones normales, entre 80.000 y 120.000 km según fabricante. En clásico modernos como el Alfa Romeo 156 V6 Busso (cada 60.000), el Fiat Coupé Turbo (cada 50.000) o el Renault Clio Williams (cada 60.000), saltarse el intervalo es ruleta rusa.

El drama de la correa dentada en clásico es triple. Primero: muchos coches han pasado años parados, y la correa se cuartea por el sol del taller aunque el cuentakilómetros diga otra cosa. Segundo: las bombas de agua suelen ir movidas por la propia correa, y un rodamiento agarrotado de bomba rompe la correa. Tercero: los tensores envejecen y se gripan.

La regla en clásicos italianos y franceses de los 80-90 es sencilla: cuando compras, cambias la correa, el tensor, los rodillos y la bomba de agua antes incluso de matricular. Cuesta lo que cuesta. La paz mental, también.