Cuarta

Glosario · carrocería

Cromados clásicos

También: chrome plating · electrocromado

Acabado metálico brillante depositado electrolíticamente sobre superficies pulidas (acero, latón, zamak).

Cromados clásicos

El cromado de Bumper americano de los 50 era una capa de 0,05 mm de cromo depositada sobre 0,025 mm de níquel brillante, sobre 0,02 mm de níquel mate, sobre 0,01 mm de cobre. Cuatro capas. Cuatro baños electrolíticos. Cuatro pulidos intermedios. Resultado: un brillo que duraba 40 años y que no se conseguía con menos.

Los cromados clásicos europeos (parachoques BMW 02, Mercedes 190 SL, Alfa Giulia) se fabricaban con tres capas: cobre, níquel, cromo. Más baratos, duraban 25-30 años en buenas condiciones. Los italianos eran famosos por escatimar capas: cromados de Fiat 124 Spider que a los 15 años empezaban a picarse.

El proceso es químicamente complejo. El cromo se deposita en baño de ácido crómico con corriente de 10-20 A/dm² durante 40-60 minutos. El espesor final es brillante porque el cromo deposita en capas microcristalinas que reflejan la luz. Un mal control de baño da picaduras (rosca de aguja sobre la superficie), velo (capa lechosa), o desprendimiento por mala adherencia al níquel base.

El drama clásico es que casi nadie recroma de verdad. Restauradores serios envían las piezas a cromadores especializados (Pleko en Italia, Krüger en Alemania, Quality Plating en EE.UU.) que cobran 600 euros un parachoques completo. Los cromadores “rápidos” de barrio cobran 200 euros y dan trabajo que dura 5 años.

En concours estricto, las imperfecciones del cromado original delatan: el cromado original tiene microestructura distinta al recromado moderno. Un experto distingue uno de otro mirando en oblicuo bajo luz directa. Y un parachoques original conservado vale el triple que uno recromado.