Glosario · carrocería
Chasis de largueros
También: ladder frame · body on frame
Bastidor formado por dos vigas longitudinales (largueros) unidas por travesaños. La carrocería va atornillada encima, como pieza separada.
Chasis de largueros
El chasis de largueros es la arquitectura más antigua del automóvil. Dos vigas longitudinales (largueros) en U o en cajón, conectadas por travesaños transversales, formando una escalera. Sobre ese bastidor se atornilla la carrocería como pieza independiente. Es el esquema “body on frame”, dominante hasta los 60 y aún vigente en pickups y SUV grandes.
La virtud del chasis de largueros: simplicidad, robustez, capacidad de carga. Soporta motores grandes, suspensiones brutales y trabajo a tope. La pega: es pesado, alto, y sólo se puede aprovechar la torsión a través de la carrocería atornillada, que no participa estructuralmente. Por eso un monocasco rinde mejor a igualdad de peso.
Lo llevan los Land Rover Series y Defender, los Toyota Land Cruiser 70/80, los Mercedes Clase G, los Jeep Wrangler, todos los Ford F-Series, Chevy Silverado, Dodge RAM. En coche clásico de calle europeo, hasta los 50: Mercedes 300 SL (chasis tubular variante), Lancia Aurelia primera (chasis platform separate), Citroën Traction Avant fue el primero en abandonarlo en 1934.
En restauración de clásicos con chasis de largueros, el bastidor se desmonta de la carrocería (“body off”), se arena hasta el metal limpio, se inspecciona en busca de grietas (los puntos críticos son las uniones de travesaños), se trata, se imprima y se pinta de nuevo. Es operación cara pero permite restaurar el chasis al estado de fábrica. En monocasco no se puede hacer: el chasis es parte de la carrocería.
El “twist” del chasis: cuando un Land Rover Defender de 30 años sufre un golpe lateral o salta una zanja, el chasis se tuerce sin que la carrocería lo refleje. La detección requiere medición triangulada en jig dimensional.