Glosario · carrocería
Monocasco
También: unibody
Estructura en la que carrocería y chasis forman una sola pieza autoportante.
El monocasco —unitary body o unibody— es la fórmula constructiva en la que carrocería y chasis son la misma pieza. La chapa exterior no es solo el envoltorio: forma parte de la estructura, recibe y transmite las cargas mecánicas. Es la solución dominante en todo coche de calle desde mediados del siglo XX.
La idea viene de la aviación. El Junkers J 1 de 1915 ya era monocasco de chapa metálica autoportante. En automoción, el primer monocasco de producción es el Lancia Lambda de 1922, diseñado por Vincenzo Lancia: chasis y carrocería integrados en un cajón de acero estampado. Citroën populariza el concepto con el Traction Avant en 1934 y a partir de ahí se generaliza.
Las ventajas son evidentes. Pesa menos que un chasis separado, ofrece mejor protección al pasajero por la integridad estructural distribuida, baja el centro de gravedad. Y sobre todo: es ideal para producción en serie, porque la chapa estampada en prensa es barata y rápida.
La contrapartida es que un golpe estructural en un monocasco es catastrófico: si el larguero delantero se dobla, el coche está perdido en términos económicos. Por eso en el coche moderno los larrgueros se calculan como zonas de deformación programada: están diseñados para colapsar de forma controlada y absorber energía.
En el monocasco moderno los materiales se han diversificado: acero de alta resistencia para las zonas críticas, aluminio para la mayor parte (Jaguar XJ X351, Audi A8 D4 ASF), fibra de carbono en superdeportivos (McLaren MP4-12C en adelante). El monocasco de carbono es el santo grial: ligerísimo, ultra-rígido, pero costoso (15.000 € la pieza en bruto).