Glosario · mecánica
Catalizador
También: convertidor catalítico · cat
Dispositivo en la línea de escape que reduce los gases contaminantes mediante reacciones químicas sobre un sustrato de metales nobles.
Catalizador
El primer catalizador serio del coche de calle llegó en 1975, obligado por la EPA estadounidense, con el escándalo del smog de Los Ángeles encima de la mesa. En Europa, hasta 1992 (norma Euro 1) era opcional. Por eso un BMW M3 E30 europeo de 1986 no lleva, y uno americano sí, con 50 CV menos. La presencia o ausencia de catalizador define el valor de un clásico de los 80.
Un catalizador es un panal cerámico (o metálico) recubierto de platino, paladio y rodio. El monóxido de carbono se oxida a CO2, los hidrocarburos sin quemar se oxidan a CO2 y agua, y los óxidos de nitrógeno se reducen a nitrógeno. Para que las tres reacciones funcionen, el motor debe trabajar muy cerca de la mezcla estequiométrica (lambda 1), de ahí la necesidad de la sonda lambda y la inyección de lazo cerrado.
El catalizador clásico tiene tres dramas. Primero: a 25 años, el sustrato cerámico se cuartea por choque térmico y se descompone, atascando el escape y matando el motor. Segundo: gasolinas con plomo lo envenenan en un solo depósito (motivo por el que muchos clásicos americanos perdieron el cat en los 80). Tercero: en clásicos cazados como inversión, retirarlo da más sonido y unos CV, pero invalida la ITV en cualquier país con norma Euro.
Hoy un catalizador de reposición universal cuesta 80 euros. Uno original Bosal para un BMW E34 535i de 1991, 600 euros. La diferencia es la historia documentada.