Glosario · mecánica
Blow-off valve
También: válvula de descarga de admisión · BOV · dump valve
Válvula que libera la presión retenida en el colector de admisión cuando el conductor levanta el pie, evitando que vuelva contra el turbo.
Blow-off valve
Cuando el conductor de un Mitsubishi Lancer Evo levanta el pie a 6.500 rpm en plena recta, el colector de admisión queda lleno de aire comprimido a 1,5 bares sin sitio adonde ir. La mariposa se ha cerrado. Sin una salida, esa presión rebota contra el compresor del turbo, que sigue girando a 150.000 rpm, y le golpea las palas. Es el famoso “compressor surge”. A la quinta vez, eje torcido y turbo a la basura.
El blow-off valve es una válvula —membrana o pistón— controlada por la depresión del colector. Cuando se cierra la mariposa, el vacío repentino abre la BOV y deja salir el aire comprimido. Hay dos tipos: BOV que descarga al exterior, con ese “psh-psh-psh” tan reconocible del Skyline o el Evo. Y dump valve cerrada, que devuelve el aire a la admisión antes del turbo (sistema “recirculating”). Esta segunda es la que llevan todos los coches de serie modernos, porque el aire ya está medido por el caudalímetro y soltarlo confunde la ECU.
El sonido del BOV abierto se convirtió en banda sonora del tuning de los 2000: Forza Motorsport, Fast and Furious. En el clásico turbo serio —Saab 99 Turbo, Lancia Delta Integrale, Sierra Cosworth— el BOV original es recirculating y casi no se oye. Los kits abiertos tipo HKS, Greddy o Turbosmart se montan en preparaciones.
Sin BOV, un coche turbo prepara su propio funeral. Es la pieza más infravalorada del kit.