Glosario · carrocería
Shooting brake
Carrocería híbrida entre coupé y familiar: dos puertas, techo prolongado y portón trasero.
Shooting brake es un término inglés del siglo XIX, originalmente para describir un carruaje destinado a partidas de caza —de ahí shooting, disparar— en el que se transportaba al cazador, sus perros y la escopeta. En automoción el concepto se mantuvo: un coche de dos puertas, con techo extendido hasta atrás como un familiar, pero conservando la silueta y la cintura baja de un coupé.
Es una categoría rara y desde luego no popular. Los grandes ejemplos son artesanales o casi: el Aston Martin DB5 Shooting Brake (1965), el Volvo P1800 ES (1972, apodado Snow White’s Coffin), el Reliant Scimitar GTE (1968), el Lancia Beta HPE (1975). Todos coches de tres puertas con techo extendido sobre un maletero amplio.
La filosofía es contradictoria: dar al deportivo de dos puertas capacidad práctica sin convertirlo en monovolumen. Funciona bien cuando se respetan las proporciones del coupé original (el P1800 ES es solo P1800 con un techo de cristal estirado), pero queda extraño cuando se exagera.
En la era moderna del coche fetiche, el shooting brake ha vivido un renacimiento minoritario. Mercedes-Benz CLS Shooting Brake (2012), Aston Martin Vanquish Zagato Shooting Brake (2019, 99 unidades), Ferrari GTC4Lusso (que no se llama shooting brake pero lo es), Porsche Panamera Sport Turismo. Es un nicho de precio alto y tirada corta, dirigido al coleccionista que ya tiene tres deportivos y quiere algo raro.
En el mercado del clásico, el Volvo 1800 ES está infravalorado respecto al P1800 cupé. El Reliant Scimitar GTE es bonito y barato, y la familia británica lo conoce porque la princesa Ana tuvo varios.