Glosario · carrocería
Chasis tubular
También: spaceframe
Estructura del coche formada por tubos de acero soldados en estructura tridimensional.
El chasis tubular —tubular spaceframe o birdcage en inglés— es una jaula de tubos finos de acero al cromo-molibdeno soldados entre sí formando una estructura tridimensional triangulada. Es la fórmula clásica del coche de carreras artesanal y del deportivo italiano de los años 50 y 60.
La filosofía es la opuesta al monocasco. En vez de aprovechar la chapa exterior como elemento estructural, el chasis tubular separa estructura y carrocería: los tubos llevan todas las cargas (suspensión, motor, asientos) y la carrocería es solo el vestido —de aluminio fino o fibra de vidrio— que se atornilla encima. Eso facilita reparar accidentes (se sustituye la pieza dañada sin tocar el chasis) y rediseñar la carrocería sobre el mismo armazón.
Los Maserati Tipo 60/61 ‘Birdcage’ de 1959 son el ejemplo más espectacular: más de 200 tubos finos formando un entramado que pesaba 36 kilos. Los Ferrari 250 GT, los Lancia D24, los Aston Martin DBR1: todos chasis tubular. En España, el Pegaso Z-102 también.
La era moderna del chasis tubular sigue viva en superdeportivos artesanales —Pagani Huayra usa una versión de carbono y tubos, Koenigsegg también— y en kits de competición. Es ligero, fácil de reparar y, sobre todo, hermoso: un chasis tubular desnudo es objeto fotogénico. El monocasco te lo oculta, el tubular te lo enseña.
En restauración clásico, el chasis tubular tiene un peligro: la corrosión interna de los tubos. El agua entra por una soldadura defectuosa y el tubo se oxida por dentro sin que se vea. Endoscopia obligada antes de comprar.