Cuarta

Glosario · historia

Electroquímica y fosfatado

También: electrocoat · phosphating · KTL

Tratamiento químico que crea capa anticorrosión sobre el metal antes de pintar. Estándar industrial desde los 80.

Electroquímica y fosfatado

El fosfatado de zinc es el tratamiento que cualquier coche moderno recibe de fábrica antes de pintar. La carrocería desnuda se sumerge en baño caliente de fosfato de zinc, que precipita formando una capa cristalina de 1-3 micras sobre el metal. Esta capa, microporosa y químicamente unida al hierro, es la base perfecta para que la pintura agarre y resista óxido durante décadas.

Después del fosfatado viene el cataforesis (KTL en alemán, e-coat en inglés). La carrocería se sumerge en baño de pintura epoxi cargada eléctricamente, con corriente continua aplicada. La pintura se deposita uniformemente en todas las superficies, incluso huecos internos imposibles de pintar con pistola: marcos de puerta, refuerzos, esquinas. Espesor: 18-25 micras. Color: típicamente negro o gris oscuro.

Este combo fosfatado + KTL apareció en fábricas Audi y Volkswagen a finales de los 70 y se generalizó en los 80. Antes, los coches se imprimaban con pintura aplicada con pistola y secada por convección. Resultado: los coches anteriores a 1985 oxidan masivamente; los posteriores a 1990 resisten 30 años sin problemas serios.

En restauración clásica, recrear estos tratamientos es ya nivel avanzado. Hay talleres en Alemania (Schmiedmann, Lemförder) que ofrecen “KTL plus phosphate” sobre carrocerías clásicas restauradas. Cuesta 4.000-7.000 euros por coche completo, pero deja la carrocería con misma protección anticorrosión que un coche nuevo.

En clásico americano de los 50-60, el fosfatado original era de bajo grado y los coches oxidaban en 5 años. Por eso restaurar un Corvette C1 sin tratamiento moderno es comprar problemas futuros. El “frame off restoration” americano de calidad incluye siempre fosfatado y e-coat actualizados aunque no sean originales. Pragmatismo sobre purismo.