Cuarta

Glosario · frenos

Servofreno

También: booster · asistencia de freno

Dispositivo que multiplica la fuerza que el conductor aplica al pedal de freno.

El servofreno —en inglés brake booster— es el cilindro grande que va detrás del pedal de freno, atornillado al firewall del coche. Su función es multiplicar la fuerza de la pierna. Sin servofreno, frenar con seguridad un coche de 1.500 kg a 100 km/h requeriría una fuerza de pedal que un conductor medio no puede aplicar de forma sostenida.

El sistema más común es el de vacío. Aprovecha la depresión que genera el motor en el colector de admisión (o una bomba dedicada en diésel y eléctricos) para mantener un lado del cilindro a presión atmosférica y el otro en vacío. Al pisar el pedal, una válvula admite aire al lado de vacío; la diferencia de presión empuja un diafragma y suma su empuje al del pedal.

Antes del servofreno generalizado en los 60, los coches frenaban con los frenos tal cual: pedal directo al cilindro maestro, multiplicación solo por relación de palanca. Un Ferrari 250 GT California o un Jaguar XK150 requieren pisar el pedal con energía. Hoy esa sensación se ha perdido del todo: el freno moderno es ligero y muy progresivo, casi binario.

En restauración, el servofreno es una pieza delicada. El diafragma de caucho se envejece, el sello pierde estanqueidad y el coche pasa de frenar a no frenar de forma gradual. Se manifiesta como pedal cada vez más duro y poco efectivo. Reconstruirlo o sustituirlo por uno nuevo es trabajo de especialista pero asequible. Un servofreno mal mantenido es la causa número uno de accidente en clásico recién comprado.