Cuarta

Marca · Yugoslavia

Zastava

1953–2008 · Desaparecida · Europa Este

En octubre de 1853, el príncipe Aleksandar Karađorđević firmó un decreto fundando la Topolivnica —“fundición de cañones”— en Kragujevac, capital provisional del Principado de Serbia. La razón era política: Serbia no quería seguir comprando artillería a Austria. Un técnico francés llamado Charles Loubry, contratado por el príncipe, montó los primeros hornos y formó a los herreros locales. Durante un siglo, lo que salió de aquella fábrica fueron cañones, fusiles y, después, ametralladoras. El nombre Zastava —“bandera”— se impuso oficialmente en 1928, durante el reinado de Aleksandar I de Yugoslavia.

La reconversión hacia el automóvil fue una decisión política de Tito, no industrial. En agosto de 1953, el régimen yugoslavo firmó un acuerdo con Fiat para ensamblar bajo licencia el Fiat 1400 con el nombre Zastava 1400. La idea: independizarse industrialmente del bloque soviético —Yugoslavia se había desmarcado de Stalin en 1948— y construir un coche nacional que simbolizara la “vía yugoslava al socialismo”. El primer Zastava 1400 salió de cadena el 26 de agosto de 1954. Lo recibió Tito personalmente en Belgrado.

El golpe real llegó en 1955 con el ensamblaje del Fiat 600 como Zastava 600 y, en 1962, del Fiat 750. Los yugoslavos lo llamaron Fića cariñosamente. Durante treinta años fue el coche por antonomasia del titoísmo: primer vehículo de millones de familias, taxi en Sarajevo, coche de luna de miel en la costa dálmata, vehículo de ministerios provinciales. Se fabricaron 923.487 unidades del Fića entre 1955 y 1985. En 1971, Zastava llegó a producir uno cada 56 segundos. Tito había declarado en una entrevista a Borba que era “el símbolo industrial de Yugoslavia entera”.

En 1980 salió el Zastava Koral, también llamado Yugo 45 fuera del país. Era una berlina hatchback derivada del Fiat 127, con motor de 903 cc. Pasó a la historia por la operación que el empresario americano Malcolm Bricklin montó en 1985: importar Yugos a Estados Unidos como el coche más barato del mercado, a 3.990 dólares. Se vendieron 141.651 unidades hasta 1992. La revista Time lo eligió uno de los peores coches del siglo. Aun así, fue, durante un breve momento, el coche extranjero más vendido en Norteamérica para clientes que cobraban el salario mínimo.

La guerra de Yugoslavia destrozó Zastava físicamente. La OTAN bombardeó la planta de Kragujevac el 9 de abril de 1999 durante la operación Allied Force. Misiles Tomahawk impactaron en la línea de prensas y la línea de pintura. Murieron 124 obreros heridos. La planta siguió ensamblando coches con piezas remendadas durante toda la década del 2000, casi como gesto político. En 2008 se fabricó el último Zastava Koral, número 794.428, vendido a un ciudadano de Niš por 3.300 euros. La cadena se paró ese mismo año.

Fiat compró la planta en 2008 y la reabrió en 2012 como Fiat Automobili Srbija, donde se fabricó el Fiat 500L y, más tarde, el Fiat Grande Panda. La nave es la misma. Las prensas son nuevas. Los obreros, mayores, recuerdan el día del bombardeo y el día en que la primera Fića salió de cadena. Lo que ya no sale por la puerta son cañones, ni Fića, ni Koral. Lo que sale son Fiat con bandera italiana en el portón y con técnicos serbios que aprendieron el oficio cuando todavía existía Yugoslavia.

Modelos en el catálogo
Fuentes

Zastava Heritage (Kragujevac); Auto Magazin (archivo); Wikipedia consultada 2026-06

Última revisión editorial: 2026-06-02.