Cuarta

Marca · Rumanía

Dacia

1968– · Activa · Europa Este

En septiembre de 1966, durante una visita oficial de Charles de Gaulle a Bucarest, Nicolae Ceaușescu —entonces todavía joven secretario general y sin el delirio neronino del final— planteó al presidente francés una idea concreta: Rumanía quería un coche propio, popular, y prefería un acuerdo con Renault antes que con Fiat, que ya había firmado con yugoslavos y soviéticos. De Gaulle accedió. El contrato se firmó dos años más tarde, en septiembre de 1968: licencia del Renault 12, todavía en fase de prototipo en Francia, a cambio de 60 millones de francos, royalties por unidad y la construcción llave en mano de una planta nueva en Mioveni, un pueblo de campesinos a 110 km al noroeste de Bucarest.

La fábrica entró en servicio en 1968 con el ensamblaje de Renault 8 (Dacia 1100) para entrenar a la plantilla. El verdadero golpe llegó el 23 de agosto de 1969 —día de la fiesta nacional rumana— con el primer Dacia 1300, idéntico al Renault 12. Ceaușescu lo presentó personalmente en cadena nacional. Dos años más tarde, en 1971, ya había una lista de espera de 5 años para conseguirlo: el plan quinquenal fabricaba 30.000 unidades anuales y la demanda rumana superaba las 100.000.

Aquel Renault 12 con calcas rumanas se quedó cuajado en el tiempo. El acuerdo con Renault expiró en 1978 y Ceaușescu, en plena fase autárquica, decidió no renovarlo. Mioveni siguió fabricando el mismo 1300 —rebautizado 1310— durante 26 años más, hasta 2004, con prensas cada vez más cansadas y plantillas cada vez peor pagadas. Era el coche del campesino rumano, del médico de provincias, del ministro de distrito. Iba sin cinturones traseros, con calefacción mediocre y carrocería que se oxidaba en dos inviernos en Transilvania.

En 1999, ocho años después de la ejecución de Ceaușescu en Târgoviște, Renault recompró Dacia por 50 millones de euros. Louis Schweitzer, presidente de Renault, lo justificó así en una entrevista a Le Monde: “Necesitamos un coche de 5.000 euros, y solo lo podemos hacer en un sitio donde se acuerden todavía de qué significa fabricar barato”. Aquel “sitio” era Mioveni. El primer Logan salió en 2004, presentado en Bucarest por el propio Schweitzer y vendido inicialmente solo en Europa del Este. Su precio: 5.900 euros en Rumanía. Cifra exacta del precio del Renault 12 ajustado por inflación a 1972.

El Logan fue la inflexión. Vendió un millón de unidades en cinco años. Llegó el Sandero (2008), el Duster (2010), el Lodgy, el Dokker. La planta de Mioveni, ampliada a tres turnos, sacó en 2023 cerca de 350.000 coches anuales y exportó a 44 países. Dacia se convirtió en la quinta marca más vendida en Europa, por delante de Opel y Citroën. Lo que no cambió es el modelo de negocio: usar plataformas Renault antiguas, fabricar con plantilla rumana, ahorrar en todo lo que no toque el cliente. La idea original de Ceaușescu —un coche popular, barato, hecho en Mioveni— se cumplió. Con cuarenta años de retraso, en euros, y con francés como segundo idioma de los planos.

Modelos en el catálogo
Fuentes

Arhivele Dacia (Mioveni); Automotor Sport Romania (archivo); Wikipedia consultada 2026-06

Última revisión editorial: 2026-06-02.