Cuarta

Marca · Polonia

FSO / Polski Fiat

1948–2011 · Desaparecida · Europa Este

En noviembre de 1948, en el barrio industrial de Żerań —noreste de Varsovia, todavía con ruinas de la insurrección de 1944 visibles—, el gobierno comunista polaco fundó FSO, Fabryka Samochodów Osobowych, “fábrica de coches de pasajeros”. Las prensas iniciales venían de la antigua FIAT-Polski de antes de la guerra, parcialmente recuperadas, y el primer coche, el Warszawa M20, no era polaco: era una copia con licencia soviética del GAZ-M20 Pobeda. Los planos llegaron en cirílico, los ingenieros de Gorki pasaron seis meses en Żerań formando a la plantilla, y el primer Warszawa salió de cadena el 6 de noviembre de 1951, víspera del aniversario de la Revolución de Octubre. Se vendía a 120.000 złoty, equivalentes a once años de salario medio en la Polonia popular.

En paralelo nació la Syrena, primer coche enteramente polaco. La diseñó Karol Pionnier, ingeniero formado en Lwów antes de la guerra, que insistió en un motor de dos tiempos de 744 cc para abaratar mantenimiento en pueblos sin talleres. El primer Syrena 100 salió en marzo de 1957. Era feo, ruidoso, perdía aceite, pero costaba la mitad que un Warszawa y se podía reparar con herramientas de campesino. Se fabricó durante 26 años, hasta 1983.

El gran giro fue el contrato con Fiat firmado en diciembre de 1965. Polonia pagó royalties para fabricar el Fiat 125, pero la dirección polaca insistió en una versión simplificada con motores antiguos del Fiat 1300/1500. El acuerdo final permitió a Varsovia montar el Polski Fiat 125p desde julio de 1967, con motor 1,3 litros de 60 CV. Aquella berlina de líneas rectas se convirtió en la columna vertebral del transporte polaco durante veinte años. Taxi en Cracovia, coche de funcionario en Gdansk, vehículo familiar en Łódź. La fábrica de Żerań produjo 1,4 millones de unidades del 125p hasta 1991, y exportó a Egipto, China, Colombia e incluso a Reino Unido —el FSO 125p se vendió allí entre 1975 y 1983 a 1.495 libras—.

El Polonez llegó en 1978. Lo diseñó Giorgetto Giugiaro en su estudio Italdesign de Turín, sobre el mismo chasis del 125p pero con carrocería hatchback de cinco puertas. Un concurso público nacional eligió el nombre Polonez por la danza barroca polaca. Era moderno en 1978, era anticuado en 1990, y se siguió fabricando hasta marzo de 2002 con apenas retoques. Las listas de espera en los años setenta llegaron a 12 años desde la solicitud, y los Polonez circulaban con interruptores soldados a mano cuando se rompían los originales.

La caída del comunismo desnudó FSO. Daewoo compró el 70 % en septiembre de 1995 por 1.100 millones de dólares y la rebautizó como Daewoo-FSO Motor. Llegaron el Daewoo Tico, Lanos y Matiz, todos ensamblados en Żerań. Tras la quiebra global de Daewoo en 2001, FSO sobrevivió otra década ensamblando Chevrolet Aveo bajo contrato con GM. La última unidad salió el 27 de mayo de 2011. Veinte mil obreros se quedaron sin trabajo. La planta se demolió parcialmente en 2014. Queda el portón original de 1948, conservado como monumento, y una placa que recuerda que de ahí salieron, entre 1948 y 2011, más de 5,4 millones de coches. Coches que ya nadie hace y que media Polonia todavía recuerda cómo arrancaban en invierno.

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Fuentes

Archiwum FSO (Varsovia); Polityka (archivo); Wikipedia consultada 2026-06

Última revisión editorial: 2026-06-02.