Cuarta

Guía · compra venta

Comprar un clásico en Italia

Trámites de importación, precios y trampas que evitar

Por Cuarta · · Actualizada: enero de 2026

Quien compra un clásico en Italia paga por la oferta. Hay cinco mil vehículos históricos en venta en cualquier momento en el portal Subito.it y otros tantos en AutoScout24 italiano. La densidad es única en Europa: ningún otro país tiene tantos talleres especializados, tantas casas de subasta locales ni tantos clubes de marca activos. Pero también significa que el comprador extranjero llega último a las gangas reales. Antes de meter dinero en un Alfa Spider o un Lancia Fulvia, conviene conocer las tres rutas posibles y los aranceles correspondientes.

La primera ruta es la subasta. Italia tiene cuatro grandes casas: RM Sotheby’s en Cernobbio, Finarte en Milán, Aste Bolaffi en Turín y Wannenes en Génova. Las cuatro publican catálogos digitales tres semanas antes de cada evento, con descripción técnica, fotos profesionales y precio estimado. La comisión del comprador oscila entre el 12% y el 18% sobre el precio de martillo. A esto se suma el IVA italiano —22%— sobre la comisión, no sobre el coche. Los gastos totales de adjudicación, IVA incluido, suelen quedar entre el 15% y el 22% por encima del precio anunciado. La ventaja de la subasta es la transparencia documental: ninguna casa profesional acepta vender un coche con papeles dudosos. La desventaja es el precio: las subastas marcan techo de mercado.

La segunda ruta es el anuncio entre particulares. Subito.it, Bakeca y AutoScout24 son los tres portales con más volumen. Los precios son entre un 20% y un 40% inferiores a subasta para el mismo modelo en condición comparable. La pega es la verificación: hay que ir físicamente a verlo, traer mecánico de confianza, comprobar el número de chasis contra el registro PRA, pedir documentazione di provenienza completa. Sin estos pasos, el riesgo es comprar un coche con motor sustituido sin declaración, kilometraje retocado o, peor, sin matrícula italiana clara. Hubo casos documentados en 2023 de Fiat 500 ‘restaurados’ en Albania y reimportados a Italia con documentación dudosa: identificarlos requiere experiencia.

La tercera ruta es la casa especializada. Marcas como Modena Cars, Mauto Storico o Ruote da Sogno trabajan como concesionarios de coches históricos: mantienen stock, ofrecen garantía de seis meses sobre la transmisión, y entregan el coche con todos los certificados al día. Los precios son entre un 10% y un 30% superiores a venta entre particulares pero la tranquilidad documental es alta. Para quien no quiere viajar varias veces a Italia ni traer mecánico, es la opción razonable. La factura llega timbrada y con código fiscal del vendedor, fundamental para Hacienda.

Los trámites de importación a España siguen siempre el mismo proceso. Primero, transporte: hay empresas especializadas en clásicos —Cosdel, BFC, Auto Europa— que cobran entre 900 y 1.800 euros por traer un coche desde Milán o Roma a Madrid o Barcelona en remolque cubierto. Conducirlo no es buena idea: la mayoría de clásicos italianos no tienen revisión técnica vigente y conducirlo sin matrícula provisional implica multa. Segundo, ITV de homologación: el coche entra en España como vehículo importado y debe pasar inspección técnica de homologación individual, donde se verifica conformidad europea. Coste: entre 250 y 400 euros según comunidad autónoma. Tercero, matriculación: con la ITV pasada y la documentación italiana traducida por traductor jurado, se solicita matrícula española. Si el coche tiene más de 30 años, puede pedirse matrícula histórica desde el primer momento, lo que reduce ITP del 4-8% al 0% en varias comunidades.

Las trampas más comunes son tres. La primera: el certificado ASI no incluido. Algunos vendedores italianos lo omiten porque sin él pueden vender más rápido, pero sin ASI el coche en España vale entre un 15% y un 25% menos al revender, y los seguros especializados —Hagerty, Allianz Clásicos, Mapfre Vehículo Histórico— exigen el certificado para coberturas premium. Pedirlo siempre como condición previa. La segunda: el motor cambiado sin declaración. Italia es un país de motoresswaps históricos —un Alfa Giulia con motor 2000 en lugar de 1600 es relativamente común— pero si el cambio no aparece en la documentazione, en España no se puede matricular como histórico. Verificar número de motor contra ficha original. La tercera: el chasis reconstruido. Muchos clásicos italianos pasaron por reformas estructurales en los noventa que no siempre se documentaron. Si el chasis muestra soldaduras nuevas sin registro, el coche no es lo que parece.

Las épocas óptimas para comprar son dos: febrero-marzo, después de las grandes subastas de invierno en Milán y antes de la temporada de rallies primaverales, cuando los vendedores quieren liquidar stock; y septiembre, tras Villa d’Este de mayo y Concorso Salvarola de junio, cuando los precios suelen bajar entre un 5% y un 10% respecto al pico estival. Agosto es mal momento: Italia está cerrada, los talleres no responden y los traslados se ralentizan. Diciembre tampoco: las casas reservan stock para los catálogos de enero.

Sobre los precios actualizados de 2026, las referencias razonables son: un Alfa Romeo Giulia Sprint GT 1600 en condición restaurada con ASI cuesta entre 45.000 y 65.000 euros en Italia. En España, el mismo coche vale entre 55.000 y 80.000 euros: el margen de importación es atractivo para revendedores. Un Lancia Fulvia Coupé 1.3 HF Rallye con documentación completa: entre 35.000 y 55.000 euros en origen. Un Fiat 500 L 1971 restaurado: entre 12.000 y 18.000 euros. Un Lancia Aurelia B20 GT con motor original: entre 120.000 y 180.000 euros. Los Ferrari y Maserati ya no son ganga en Italia: los precios igualan o superan a los del Reino Unido y Estados Unidos.

Una última recomendación. Si es la primera importación, conviene contratar gestor especializado en clásicos. Cuesta entre 1.200 y 2.500 euros y se encarga de toda la cadena: traducción jurada, ITV de homologación, presentación en jefatura provincial, alta en DGT. Los nombres recurrentes en el sector son Clásicos del Motor (Madrid), Gestoría Mestre (Barcelona) y Auto Histórico Gestión (Valencia). Hacerlo sin gestor, en cambio, implica visitar tres administraciones distintas en plazos diferentes durante un proceso que puede extenderse cuatro meses.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta importar un clásico desde Italia a España?

Entre 1.500 y 4.500 euros en gastos de gestión, transporte cubierto e ITV. El IVA solo se aplica si el coche tiene menos de 30 años y no ha estado matriculado en otro país comunitario durante más de seis meses. Los aranceles dentro de la UE son cero para clásicos de más de 30 años.

¿Qué certificado italiano necesito para matricular en España?

El más fiable es el certificado ASI (Automotoclub Storico Italiano), equivalente al italiano de vehículo histórico. Para coches sin ASI sirve la documentazione di provenienza con sellos del registro PRA italiano. Sin papeles claros, no se puede matricular.

¿Los precios en Italia son más baratos que en España?

Para Alfa Romeo, Lancia y Fiat especiales sí: entre un 20% y un 40% más baratos en origen. Para deportivos británicos o alemanes, no: el mercado italiano paga más por un MG o un Mercedes que el español.